Hoy quise hacer algo distinto, algo que no había hecho tiempo atrás por volverme mas flojo que de costumbre, así que decidí caminar para entrar a mi trabajo, un camino nada pequeño, mas o menos un kilometro y medio si no es que exagero mucho. El cual lo recorrí lentamente, paso a paso, observando cosas que cuando voy en el transporte o en el coche particular de algún conocido, no son tan notorias.
Caminar ese recorrido, observando como la naturaleza a pesar del trabajo del hombre, sigue demostrando que es la dueña de esta tierra mostrando paisajes sencillos pero asombrosos, observar aquel pequeño aracnido montar su telaraña entre árboles, como el sol atravezaba ese pequeño y aparentemente delicado tejido, para hacerlo destellar como si tratara de plata. Seguir en el camino y darme cuenta de que en medio de todo ese camino tan caluroso a causa del sol, hay nada mas ni menos, que un pequeño cenote escondido entre un circulo de viejos árboles. Pero, mientras caminaba veía como circulaban autos sobre la carretera y lo primero que llego a mi mente, es que ellos no observaban lo mismo que yo.
De ahí, como es costumbre comenze a imaginar una serie de cosas, hasta regresar a la clásica y gastada conclusión de comparar la vida como un viaje en auto.Y si, asi lo vi y lo veo ahora, cada uno maneja en el auto que mas le conviene, de acuerdo a su estilo de vida, a los que tienen altos puestos siempre manejan los autos mas lujosos viajando a toda velocidad, como si todo lo que tocaran les perteneciera, tienen un camino corto hasta su meta, pero eso no quita que se pierdan de las cosas que hay en el camino, de pequeños detalles.
Los hay quienes, en lugar de eso, deciden viajar en colectivos, grandes camiones donde hay una gran cantidad de gente, personas que no tienen tanta prisa o quizas la tienen pero deciden que no hay que apurar en paso tanto, o quizás solo por curiosidad de encontrarse con alguien más. Estos observan rostros diferentes a cada momento, o quizás a los mismos, ven el camino mas lento pero no lo suficiente para observar los detalles.
Y hay, quienes prefieren no conducir ni andar en ninguna carcasa metalica, quienes van por el camino con lo que la naturaleza les proporciono, esos quienes van por la vida y observan todo en camara lenta, que pueden observar que los milagros existen con el solo hecho de maravillarse con las cosas que existen a nuestro al rededor. Que pueden ver pasar a los demás dejandolo atrás, pero con la dicha de ver aquellos pequeños detalles que la mayoria pierde.
Vivir rápido, moderado o en cámara lenta, todos podemos elegir cualquier opción, yo prefiero vivir en cámara lenta para no perderme de los pequeños detalles que me hacen descubrir cosas nuevas donde creí que lo conocia todo. ¿Y tu como prefieres recorrer el camino?










