Su Hàbitad Natural http://www.tu.tv/videos/la-secta-y-eddie-dee-la-locura-automat
Naciò en la ciudad de Villarrica http://es.wikipedia.org/wiki/Villarrica_(Paraguay), provincia del Guairà, en noviembre de 1969. Con partera a domicilio.
Tuvo que abandonar la estancia donde vivìan ya que en aquella època (1972) el paìs estaba bajo en règimen militar de Alfredo Stroessner http://es.wikipedia.org/wiki/Alfredo_Stroessner.
Los gobernantes de turno habìan decidido construir una càrcel en su hàbitad, ya que estaba ubicado en una posiciòn adecuada para tal construcciòn. Estaba emplazada sobre una calle principal de este a oeste y otra se cortaba en su frente de norte a sur. De los tres puntos cardinales habìa que ir en subida, tìpica de los valles con lomadas.
Sus padres se dedicaban a la agricultura y su madre vendìa carne en el mercado de la ciudad. Ellos se levantaban a las cuatro de la mañana para realizar las labores de todos los dìas.
Una criada de la familia cuidaba de èl y sus hermanos, ella tres años mayor y el otro tres años menor.
La casona estaba rodeada de plantaciones de naranjas, mandarinas, aguacate, durazno, bananas, mispero, ananà, ciruela, melòn, sandìa y una variedad inmenza de hortalizas. De norte a sur corrìa suavemente el agua que brotaba de una fuente que se encontraba alli mismo.
La familia no tenìa comodidades como las hay hoy dìa, ni electrodomèsticos ni electrònica, pero eran felices en su propio paraiso terrenal.
En la pequeña granja tenìan vacas, gallinas, cerdos, gallinetas y perros que cuidaban el lugar. Ahhh, me olvidaba del burrito... èl se encargaba de transportar los elementos pesados, por ejemplo bolsas de mandioca.
EL COMUNICADO
http://www.hotelestaiwan.4k.com/
Sus padres reciben el primer comunicado donde dice que deben abandonar el predio.
No hay documentos, no hay jueces que dictaminen la sentencia. Los uniformados se encargan de pasar la novedad en forma verbal. El "Estado" en su conjunto son los verdugos. No hay marcha atràs.
Don "Lutà" (sobrenombre del Fènix) marchò a la casa de la gobernaciòn. Nunca recibiò respuesta en forma personal. El secretario se encargaba de los detalles, la respuesta fue siempre la misma: "desalojar".
FUERZA PUBLICA
Ante tantos reclamos y resistencia al desalojo, don Lutà fue golpeado por los uniformados de color verde.
La bronca no se hizo esperar y tanta impotencia lo llevò a destrozar las plantaciones que èl mismo habìa sembrado, cuyos frutos alimentaban a su familia.
Es privado de su libertad por unos dìas. Al salir vende algunas pertenencias y decide buscar nuevos horizontes en otro paìs, Argentina.
DESARRAIGO
Don Lutà llega a Buenos Aires a finales de 1972 y se emplea como albañil, entre tanto sufrimiento por el desarraigo de su familia y su hogar ahorra desesperadamente y va en busca de sus seres queridos.
El viaje se realizò en tren a vapor http://es.wikipedia.org/wiki/El_Ferrocarril_en_el_Paraguay durante la noche se podìa apreciar el firmamento en su esplendor, Pepe (el hijo) jamàs habìa viajado màs que en carretas tirados por bueyes, èsa noche lo estaba haciendo en tren.
Pepe y su hermana recorrian por lo largo del pasillo y se deleitaban por la carbonilla encendida que despedìa la chimenea de la màquina del tren a leña, lo veìan a traves de la ventanilla juntando sus manitos para que no haya trasluz, bien apoyaditos al vidrio.
Pepe aùn recuerda con estupor el susto que se diò cuando iva espiando a traves de las ventanillas. En el costado de las vias habìa pequeños nichos con cruces, de personas que habìan fallecido en el lugar a causa de algùn accidente.
La luz del interior del tren reflejaba los costados del camino, de pronto... una niña con su pequeño vestido saliò volando de uno de los nichos y se abalanzò hacia la ventanilla de Pepe.
El susto fue tremendo, aquel niño de cabellos rubios, carita redonda y hojos cafès quedò atònito. Nunca mas se atreviò a espiar cuando llegaba la noche, el espìritu de la niña habìa golpeado contra el cristal donde èl apoyaba su rostro.
VOLVER A EMPEZAR
No son muchos los recuerdos que Pepe tiene de aquella niñez, apenas viene a su memoria el rostro de su abuelo o uno de sus tios que jugaba con èl.
Ahora està instalado en una casita que comparten con familiares de su papà. Las calles son de tierra y hay barro constantemente, cuando llueve no se puede transitar.
Los lugareños han puesto pedazos grandes de pavimentos rotos a un metro cada una de la otra. No se podìa caminar, habìa que saltar como ranas de una piedra a la otra, si no alcanzabas a pisarla te undìas en el barro hasta las rodillas.
Campo abierto, estero, agua y barro. Un paisaje abrumador.
De tener todo a no tener nada. Ni casa, ni campo, ni animales, ni familiares; un hàbitad distinto, hasta su gente, su idioma.
CASA PROPIA
Ya han pasado por lo menos cinco años, don Lutà ha trabajado arduamente de lunes a lunes, de sol a sol.
Nadie se siente a gusto en casa ajena, los forasteros han pasado de una vivienda a otra, de un familiar a otro, con el tiempo la visita ya no es grata y eso se entiende perfectamente. Han ayudado mucho, han sufrido incomodidades compartidas, tanto los dueños como las visitas. A ellos UN MILLON DE GRACIAS !!!
Ha llegado el momento. Los viajeros han adquirido un pequeño lote donde habitar, pero era solo eso... un lote, habrìa que construir !!!
Entre las labores cotidianas de la familia se observaba que don Lutà trabajaba para una empresa constructora, doña Shica (madre de Pepe) se encargaba de las labores tìpicas de una casa y los niños a èsta època ya ivan a la escuela.
Don Lutà trabajaba menos tiempo en la empresa pero màs construyendo su propio hogar, cuando èl no estaba doña Shica no se quedaba atràs, trasladaba y preparaba todo lo que le harìa falta a su marido cuando llegara, arena, ladrillos, tierra o lo que hiciera falta.
Los espacios no eran los mismos, las comodidades tampoco, pero el amor hogareño no ha cambiado nada.
Septiembre estaba pròximo, el año corria como el viento, la primavera traerìa a una integrante mas a la familia, una niña con sus 5,5 kgs.
Donde vivìan en Paraguay don Lutà habìa adquirido un lote en el barrio denominado San Blàs, despuès de haber sido despojado de su casa. Durante su permanencia en Buenos Aires enviaba con frecuencia dinero para seguir pagando por lo adquirido, con el tiempo tambièn fue usurpada.
VISITA AL EXTERIOR
Doña Shica extrañaba tanto a sus familiares que habìan decidido volver a su tierra natal a visitar a los seres queridos.
La noche en que habìan partido por primera vez a Buenos Aires, el padre de ella habìa sufrido un accidente despuès de la despedida.
El resultado fue lamentable, un motociclista lo habìa llevado por delante. Nada se pudo hacer, el abuelo de Pepe habìa fallecido en el hospital de la zona.
Perdiò su hogar, ahora a su padre. El cielo se vino abajo, pero habìa que continuar, habìa una familia por quien luchar.
En èsa època se viajaba en tren, del lado argentino la locomotora era a propulsiòn de gas oil, del lado paraguayo aùn seguìa a leña.
Para cruzar el rio Paranà los vagones eran remolcados lentamente en una enorme balsa, en la cual eran transportados hasta llegar a la otra orilla.
Pepe recuerda con mucha impresiòn el gran movimiento de las aguas, en su viaje anterior no se habìa percatado de ello, èste tiene el mismo recorrido, solo que del lado opuesto.
En la estacòn de llegada fueron recibidos por familiares que en su mayorìa eran de parte de la madre, ya que su padre habìa quedado huèrfano a los siete años de edad.
El traslado a la casa se realizaba en carretas o "carumbè", un carrito con techo tirado por caballos.
La anfitriona es la tìa Margarita, hermana de la madre de Pepe. Su casona albergaba a todos y su terreno era enorme, con arboladas y tacuaras.
En los años siguientes ella donarìa gran parte de su propiedad para la construcciòn de un oratorio o capilla, hasta hoy es la ùnica en el barrio.
Los chicos estaban felices, recibìan cariños de personas que no estaban registrados en sus pequeñas cabecitas, eran familiares y vecinos que los venìan a saludar.
Cuanto màs se disfrutaba, màs ràpido pasaba el tiempo; ya casi era hora de volver.
Las hijas de doña Margarita dejaban sus cosas personales de lado y se juntaban para realizar hermosos bordados a mano. Mantel y servilletas para mesa.
Su confecciòn llevaba mucho tiempo y dedicaciòn. Los dibujos eran de mariposas y flores y los colores los preferidos de doña Shica, el azùl.
Este bordado serìa el regalo de despedida a la familia de Pepe, ellos ya debìan regresar.
VUELTA A CASA
Ya han regresado, estàn de vuelta a casa pero nada es lo mismo. Se extraña el aire, el paisaje, la gente y la tierra colorada del pais que los vio nacer.
Ha pasado un tiempo y a don Lutà le han ofrecido una casa màs pròximo al centro de la ciudad. Acepta la oferta y se mudan al nuevo hogar, habrà que realizar muchas refacciones, pero es mucho màs grande y amplia que la casa anterior y para alegrìa tiene una capillita en frente.
Alli toman contacto con una monja, la hermana Rosa, ella es de origen italiana, ella ayuda a la familia con ropa y alimentos y predica a los niños el mensaje de Dios.
A Pepe siempre le ha interesado la religiòn que sus padres le han inculcado, siempre levantaba la mano para contestar las preguntas que hacìa el catequista al grupo de niños. A la hora de llevarse los premios èl se quedaba con todos. Los obsequios eran rosarios, estampitas o cuadritos de Jesùs, los cuales adornarìan las paredes de su habitaciòn.
Llegò 1982, ya habìa otra hermanita que compartìa el calor del hogar, pero la guerra con Gran Bretaña asomaba por la disputa sobre las Islas Malvinas.
Los aviones recorrìan la zona tanto de dìa como de noche. La incertidumbre abarcaba a todos. Por las noches nadie se animaba a encender una sola lamparita de luz por temor a bombardeos,aunque la zona en disputa se encontraba a kilòmetros de distancia de alli.
Ante el conflicto inminente los padres de Pepe deciden volver al Paraguay, no solo por el choque armado sino tambièn por el descenso del trabajo.
A esta altura Pepe y su hermana mayor a quien apodaban Reyna ya habìan hecho su Primera Comuniòn Eucarìstica y Confirmaciòn Cristiana. Sus padrinos eran sus vecinos de al lado de la casa, los cuales quedaban en custodia del hogar mientras se encontraban ausentes.
Todo habìa quedado intacto en la casa, los muebles, los artìculos del hogar.... todo.
Entre tanto, en Paraguay, se habìan encariñado tanto con su lugar de orìgen, parientes y amigos que al final se quedaron durante tres años.
Pepe recuerda con cariño el tiempo que pasò en la escuela Hogar San Josè, dirijido por monjas; y las niñas que inocentemente lo acosaban porque gustaban de èl, sin embargo Pepe era muy tìmido y salìa corriendo, a veces lo perseguìan hasta la casa de su tio, donde se hospedaban en ese momento.
Despuès de unos meses se mudaron a la casa de la "tia Margarita", hasta que optaron por alquilar una casa para tener màs privacidad.
En la nueva vivienda conociò a muchos amigos. Allì estubieron por lo menos dos años, pero a su papà no le estaba yendo bien econòmicamente, el pais tiene un porcentaje muy elevado de desocupados, aùn en la actualidad. Practicamente no tiene industrias, casi todo lo que hay es importado. Sus gobernantes son los ùnicos afortunados, los ricos acumulan màs riquezas y los pobres acumulan màs pobrezas.
Uno de los vicios de Pepe era el dulce de manì, de elaboraciòn artesanal, el manì debe ser tostado, pelado, molinado en pequeños granos y cocinarlos a fuego lento con azùcar, luego debe ser colocado en moldes de formas cuadraditas y una vez que tome frio y consistencia queda chuparse los dedos de tanta exquisitès.
A Pepe le encantaba ponerlos dentro de un pedazo de pan, como si fuera un sandwich.
Cuando no tenìa dinero para comprarlos jugaba a las bolitas con sus amigos, se acostumbraba a jugar por monedas o billetes de poco valor. Otro juego del lugar era el llamado "bala", con planchuelas de hierro o pedazos de valdozas de forma cuadrada o redonda. Los participantes hacìan un cìrculo en el suelo y depositaban dentro del mismo sus apuestas, segùn el correspondiente òrden los jugadores deslizaban desde lejos sus respectivas "balas" hacia el cìrculo y trataban de arrastrar con el mismo la mayor cantidad de dinero posible, si llegaba a sacar algo podìa repetir la acciòn, sino le correspondìa al siguiente jugador. Se podìa eliminar al oponente con un certero acierto de una bala a otra.
Pepe ya era un profesional en estos juegos y todas sus ganancias ivan al almacenero de los dulces de manì. En ocaciones no medìa las consecuencias y se alejaba mucho de su casa para ir a jugar, aùn recuerda que sus padres lo buscaron todo un atardecer y lo pudieron ubicar dos horas despuès de oscurecer.
Todavìa hoy recuerda como si fuera ayer el castigo que le propinò su padre, con un cable doblado en dos partes, lo odiò tanto ese dìa como en otras ocaciones, pero al final de cuentas gracias a lo cebero y estricto que eran sus padres hoy Pepe es un hombre de bien.
REGRESO SIN GLORIA
Las cosas estaban tan mal en lo econòmico que para comprar los boletos de regreso tuvieron que vender los objetos personales que habìan adquirido en tres años de permanencia.
Grande fue la sorpresa cuando llegaron a Buenos Aires. Quien debìa cuidar de su casa no tuvo mejor idea que venderlo, no solo la casa sino tambièn todo su contenido.
Una vez mas el fantasma que los habìa asechado en su tierra para despojarlos de su hogar se habìa hecho presente.
La familia estaba nuevamente el la calle, una mano delante y la otra atras.
Por la venta de la casa recibiò el valor de mil unidades de ladrillos en ese entonces y el pretexto de dicha situaciòn fue que el dinero sufriò la devaluaciòn a causa de la crisis econòmica y la superinflaciòn que atravesaba el pais.
Segùn comentarios de algunos vecinos cercanos al lugar que se habìan enterado de lo sucedido, el padrino de Pepe habìa vendido la casa pensando que los dueños no volverìan y con ese dinero comprò una casita abandonada en la esquina de la misma manzana por si algùn dìa los viajeros desidieran regresar.
Cuando don Lutà recibiò dicho lugar, no solo debìa abonarle a su compadre por el terreno mencionado, tambièn debìa conformarse con solo la mitad del lugar.
Los integrantes de la familia se habìan repartido en las casas de amigos y familiares.
La casita adquirida era de madera y chapas de metal y estaba totalmente inclinada por la acciòn del viento, no se habìa caido por la grandeza de Dios, estaba mas inclinada que la Torre de Pizza. Las pulgas y la humedad eran habitantes del lugar.
Algunos vecinos y familiares que habìan comprado los artìculos de hogar que antes les pertenecìa a la familia de Pepe se solidarizaron y los devolvieron a la familia sin reclamar un solo centavo.
Una cortina vieja de madera de una ventana propiciaba de cama, el colchòn era de prendas de vestir de la familia.
LOS MENORES NO DEBEN TRABAJAR?
Los que podìan trabajar lo hacìan. Don Lutà, Reyna, Pepe y hasta su hermano de 12 años les pusieron el pecho a la mala fortuna que les tocaba vivir.
Pepe contaba con 15 años y empezò a trabajar con su hermano menor en una panaderìa - confiteria de la zona donde poblaban.
Comenzaban a las siete de la mañana con un descanzo al mediodìa de tres horas y retornaban hasta las ocho de la noche, de alli partian al colegio nocturno hasta casi la media noche, llegaban a casa practicamente a la madrugada, los dìas gloriosos para ambos eran los lunes. Ese dìa lño dedicaban para ir con un amigo en comùn a jugar a los videos o al cine. Sus pelìculas favoritas: artes marciales, especialmente si eran las de Bruce Lee.
Reyna cuidaba chicos en una guarderìa con una monja, muy pronto entre todos construian el nuevo hogar, èsta vez con techos de hormigòn elaborado.
Tan ràpido fue el crecimiento de èsta familia que muchos vecinos envidiaban el progreso ajeno, pero no querìan ver el sacrificio que habìa detràs de todo esto.
El mismo dìa que los hermanos habìan cobrado sus respectivos sueldos fueron habitualmente al colegio, pero a la vuelta se llevaron un susto tremendo. Tres delincuentes se les cruzaron, uno con una escopeta y el otro con una pistola, el tercero se encargaba de tomar las pertenencias.
Ambos hermanos se quedaron en ropa interior, sin ropa, sin billetera, sin llaves de casa y hasta los ùtiles escolares les habìan sido robados, ademàs de los moretones por los golpes recibidos.
El menor fue a avisar a sus padres por òrden de Pepe, sin embargo èl desidiò correr tras ellos a escondidas para ubicar de dònde provenìan.
Un vecino bondadoso le prestò ropa al verlo desnudo en la calle, entre tanto venian llegando Willy, hermano menor y la familia.
De casualidad en ese momento se encontraba en su casa un amigo de la familia, este señor siempre portaba un arma por cuestiones de seguridad personal. Entre nervios e idas y vueltas Pepe encontrò a dos de los malvivientes con parte de sus pertenencias y le sustrajo el revolver a su amigo y corriò tras los delincuentes a los tiros. En ese momento no pensò que era una situaciòn peligrosa no solo para èl sino para los que fueron a buscarlo, ya que estos ladrones portaban las armas descriptas con anterioridad, el resultado fue que en la persecuciòn los hampones dejaron tirados en la calle partes del botin sustraido.
Al dìa de hoy dos de ellos murieron asesinados, uno por ajuste de cuentas y el otro en el momento de realizar un asalto, el tercero vende golosinas en el tren que une Josè Leòn Suàrez con Retiro, Pepe no lo ha olvidado nunca, era el portador de la escopeta, el que le diò varios golpes con el mismo. Aunque hoy Pepe es todo un hombre siempre ha reprimido su sed de venganza y con el paso de los años lo ha perdonado y lo ve como a cualquier otra persona que està viajando el el mismo tren.
PEPE SE VA DE CASA http://es.our.com/
La familia estaba pasando por un estado econòmico muy malo, ademàs se habìa sumado a la familia dos hermanitos mas, un niño y una niña, en total serìan siete hermanos.
Pepe deside viajar al Paraguay a provar suerte y es acompañado por su madre.
En Buenos Aires habìa hecho algunos trabajitos de extra para televisiòn. De los actores de la època recuerda con gratitud a Alberto Olmedo http://www.olmedo.com.ar/ quien en una oportunidad le habìa invitado a tomar un cafè y le habìa hecho algunas recomendaciones con respecto al trabajo.
En Villarrica, su ciudad natal, se hospedaba en la casa de su tia Margarita. La casona estaba ubicado sobre un inmenso terreno a orillas de la ciudad.
Cuenta su tìa, ya viuda, que ellos compraron el lugar por muy poco dinero, ya que el dueño necesitaba venderlo de forma urgente. Al poco tiempo de mudarse se enteraron que la hija del habitante anterior vio a un caballo pararse en dos patas y relinchar frente a ella dentro de la pequeña cocina, el susto fue tan grande que pràcticamente enloqueciò y no querìa seguir viviendo en ese lugar porque la horrorizaba.
Transcurrido un tiempo de la llegada de Pepe va a visitarlo Reyna, su hermana mayor. No habìa mucho espacio en la casa, entonces Pepe optò por dormir en la habitaciòn desocupada de la casona, si bien la tìa no querìa que pasaran la noche alli Pepe insistiò y asi ocurrieron los hechos:
La habitaciòn de por lo menos treinta y seis metros cuadrados, lleno de cosas viejas y en deshuso, con olor a humedad y deshabitado por lo menos veinte años, con dos puertas laterales y una pequeñìsima ventanita y no disponìa de luz elèctrica.
Mientras los hermanos reordenaban la habitaciòn alguien llegò y golpeò la ventanita, eran aproximadamente las ocho de la noche en pleno invierno, en ese horario los lugareños practicamente ya se encerraban en sus casas y muchos inclusive ya se acostaban para dormir. Pepe pensò que serìa algun familiar cercano que se habìa enterado de la llegada de Reyna y que la iva a saludar. Ambos salieron afuera y no encontraron a nadie, al rato vuelven a golpear el mismo lugar, los hermanos se miran y salen nuevamente a ver; no habìa nadie. Mientras comentaban quièn serìa el que biene a molestar volvieron a escuchar los golpes, esta vez con mas insistencia y en forma repetida, el sonido se oida con mayor intensidad y en forma ascendente desde la ventana hacia el techo, de repente se oìan pasos sobre èl.
El techo era de maderas con pajas y se sentìa perfectamente el movimiento de los pasos, en el medio de la habitaciòn se encontraba una columna de madera que habrìa sido el tronco de un àrbol de eucalyptus, la forma del techo era de dos aguas con direcciòn a las dos puertas laterales. Cuando llovìa el agua caia sobre dos canaletas inclinadas realizadas de troncos de àrbol de coco al borde del techo, un pasillo dividìa los ambientes.
Con mucho temor por lo ocurrido salieron corriendo afuera, la leve acciòn del viento hacìa mover las tacuaras y producìa un chirrido espelusnante en el silencio de la noche, sin mediar palabra corrieron nuevamente adentro.
No hicieron comentario a la tia, se prepararon para dormir y encendieron la vela para no estar a oscuras. Ambos no podìan dormir con la luz encendida, soplaron la vela y la oscuridad se adueñò del lugar.
Separados por medio metro uno del otro, acostados en camas con marcos de madera y trenzados con cuero de vaca, el colchòn estaba relleno con algodòn recolectados en un campo cercano y sin ningùn proceso industrial, las frazadas con las que se cubrian tambièn fueron tejidas en forma artesanal por algùn lugareño que oficia este trabajo para el sustento de su familia.
Pasado unos minutos comienzan a oir como se mueven algunos objetos ubicados en el lugar, la silla se corre de un lado a otro y los baules empiezan a crujir.
Ambos estaban tapados hasta la cabeza, no solo por el frio sino tambièn por el miedo, Reyna no aguanta mas y le pide a Pepe que encienda la vela, èste con mas temor que coraje enciende la luz. El silencio vuelve a reinar, el temor quedò impregnado en el aire frio que respiraban, hasta se podìa ver el vapor que salìan de sus bocas cuando murmuraban.
Pasaron los minutos y las horas, la vela se consumiò y los movimientos se hacìan sentir. Volvieron a encender la ùltima vela y se quedaron con los ojos abiertos rogando que llegue el amanecer.
Al dìa siguiente Pepe fue hasta el centro de la ciudad y comprò los elementos elèctricos para realizar la conecciòn, sin hacer ningùn comentario de lo ocurrido a su tia.
Despuès del almuerzo colocò los elementos y su precaria instalaciòn consistìa en enchufar con un alargue en la boca de salida y del otro extremo un porta làmparas, para encender o apagar tendrìa que girar la lamparita de un lado o del otro.
Llegò la hora de ir a la cama y el suspenso les ponìa un nudo en la garganta, estuvieron despiertos hasta la media noche, no podìan pegar un ojo con la luz encendida. A pedido de la hermana Pepe apaga la luz y se preparan para dormir, de repente muy asustada ella le dice que alguien està moviendo su cama, como amacàndola, èl le dice que solo debe ser una sensaciòn, sin embargo le insiste a que encienda la luz.
Con muy pocas ganas enciende la lamparita y se quedan sentados en la cama por un tiempo indeterminado, muertos de sueño deciden apagar la luz y volver a intentar dormir.
Los ruidos se hacen sentir, la lamparita està emitiendo sonidos de pequeños golpecitos contra la pared, la cama se agita con mayor intensidad y los objetos caen al suelo con violencia, ella le grita que encienda la luz porque alguien la estirò de los tobillos. Pepe traga saliba y se prepara para girar la lamparita que hace un instante estaba siendo el objetivo del fantasma del lugar. Se hizo la luz!!! por fin el corazòn volviò a latir con menor intensidad, traspiraban aùn con el frio del invierno, no dudaron en dejar encendida la luz y esperar la luz de la mañana para que inunde el lugar de tranquilidad y auyente el temor que quedò impregnado en las paredes.
Pasaron los dìas y la luz jamas volviò a apagarse en la habitaciòn, ella emprendiò viaje ya que su marido pasò a buscarla y tomaron rumbo hacia Brasil http://es.wikipedia.org/wiki/Brasil para culminar sus vacaciones.
VISITA DEL DUENDE http://naturlinesex.eu/vibradores-bolas-vaginales-c-75_78.html
Pasado un tiempo Pepe cambiò de lugar algunos objetos y la cama donde dormia lo colocò frente a la ventanita para poder abrirla apenas asome el amanecer. Como siempre le sucedìa, no podìa descansar bien con la luz encendida, entonces decide dormir a oscuras.
Estaba dormido boca abajo, de repente se despierta en un horario incierto y observa que habìa alguien parado frente a su cama. Todo era tan oscuro que no se podìa ver ni la palma de la mano frente a sus ojos, sin embargo alguien estaba alli parado.
El cuerpo era de la estatura de un niño, pero su contextura fisica era la de un adulto. Solo se podìa ver la ropa que usaba, no se le veìa la cabeza ni las manos y por la forma en que Pepe estaba acostado solo podìa verlo de la cintura para arriba http://www.youtube.com/watch?v=WVsDLVRBcY0 . No le veìa la cabeza pero sentìa una enorme sensaciòn de que lo estaba mirando con total intensidad, vestìa un sueter de invierno de color verde de manga larga.
Pepe se llevò el susto de su vida... atinò a levantarse y no pudo moverse ni un milìmetro, hizo mucha fuerza para ver si se podia mover de la posiciòn en que estaba y no tuvo resultado positivo.
Quien lo estaba observando lo hacìa con tal intensidad que Pepe lo sentìa dentro de sus entrañas. Intentò decir DIOS!!! en dos oportunidades y solamente pudo murmurar entre escupidas algunos sonidos inentendibles, en el tercer intento pudo decir la palabra màgica " ¡¡¡ DIOS !!! " en èse instante pudo moverse de la posiciòn en que se encontraba y el duende desapareciò al instante.
Una vez màs algo paranormal se habìa materializado frente a sus ojos. Al dìa siguiente comentò lo sucedido a su tìa, ella le recordò de algunos sucesos extraños en el lugar y del porquè no querìa que èl pasara la noche en ese lugar.
En la misma semana fueron a visitar a una señora que tiraba las cartas o mejor dicho que hacìa tarot http://www.losarcanos.com/ sobre la casona que estaba habitando, sin realizar ningùn comentario de lo sucedido. Esta tarotista ciega no los conocìa como persona ni sabìa dònde vivìan, el misterio fue creciendo màs cuando les dijo que habìa un fantasma rondando la casa, pero que no querìa hacer daño alguno, todo lo contrario, querìa entregar algo que estaba enterrado allì desde hacìa muchìsimo tiempo, pero que no encontraba a la persona adecuada para hacerlo.
Con estupor tìa y sobrino oìan a la anciana - frente a la cocina tienes un àrbol de obeña, a tres metros de alli hay una pequeña ventanita de una gran habitaciòn, a la izquierda de la misma a seis metros aproximadamente hay un àrbol de mango y otro de durazno, debajo del àrbol de mango hay enterrado una pava con algunas joyas y oro http://www.psicofxp.com/forums/literatura.62/70902-mitologia-argentina.html, pero no te preocupes por èste, la misma acciòn de la lluvia y el agua que corre lo sacaràn a la luz. Preocùpate por la gran vasija que està entre los cimientos de la casa, justo debajo de la ventanita - .
Los dos se fueron totalmente sorprendidos, tan sorprendidos que no hacìan comentarios durante el regreso.
Cuando llegaron a casa comenzaron a planear la forma en que tenìan realizar la bùsqueda del tesoro, las recomendaciones consistìan en que debìan juntar ciertos elementos para ello, una "zonda" barilla de hierro de un metro y medio con punta bien afilada y en forma de "T" en el otro extremo utilizado generalmente para capturar tatù mulita http://www.oni.escuelas.edu.ar/2002/entre_rios/un-gran-salto/paginas/mulita.htm, èsto servirìa para incrustarlo en la tierra colorada y arenosa del lugar, habrìa que ir metièndolo de a poco pero con mucha presiòn, si se sentìa o oìa tocar algo habrìa que dejarlo alli sin soltarlo y otra persona se encargarìa de realizar excavaciòn con una pala, el nùmero de personas que realice la bùsqueda debe ser impar, ninguno debe hablar ni murmurar durante la excavaciòn y sus pensamientos deben ser puros.
La bùsqueda se realizaba a la noche y al tercer dìa del mismo Pepe incrustò la zonda con tal intensidad que de un solo tiròn se incrustò dentro de algùn objeto, el crujido se pudo oir con toda claridad. Los participantes gritaron al unìsono - ahi està, ahi està!!! - mientras se cavaba alrededor del metal detector. Enorme fue la sorpresa, no habìa nada, ni siquiera un granito de piedra que podrìa haber ocacionado semejante ruido.
Sugùn especialistas en el tema el objeto se habìa mudado de lugar, ya que las personas que estaban alli no cumplieron con el rito y que ademàs uno de los integrantes tenìa pensamientos oscuros con respecto a lo que harìa si encontraban el oro.
Dice la mitologìa que aquel que entierra oro y fallece antes de desenterrarlo no descansa en paz, que busca mediante señales o apariciones indicarle a alguien para que pueda allarlo y de este modo liberarse, pero que el demonio hace todo tipo de artimañas para que eso no suceda.
Pasaron los dìas y los meses y no volvieron a la bùsqueda, ademàs era peligroso hacerlo, ya que han ocurrido casos de personas que allaron el metal precioso y que fueron acribillados por ladrones o por los mismos familiares que realizaron el hallazgo.
En algunas zonas del Paraguay eso es comùn, ya que en la guerra de la Triple Alianza http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_la_Triple_Alianza todos enterraban sus joyas por temor a saqueos y hasta el dìa de hoy algunas son encontradas por casualidad.
POLICIA NACIONAL
Para subsistir Pepe realizaba todo tipo de trabajos o changas de albañilerìa, de carpinterìa, de vendedor de ambulante.
Entre idas y vueltas conoce a unos oficiales de policìa del Departamento de Identificaciones de la ciudad y lo convencen de ingresar al Colegio de Policìa para unirse a la fuerza. Las casualidades hacen que en ese mismo instante llegue de imprevisto el Comisario General del Dpto. de Identificaciones de Asunciòn, màximo jefe. Charlas de por medio acuerdan el dìa y la hora en que debìa presentarse a la inscripciòn http://www.isepol.edu.py/?q=node/7.
No le fue fàcil sus dias de estadìa en el colegio, primero por su tonada al hablar, estuvo muchos años en Argentina y los lugareños no se llevan bien con los porteños, segundo, no tenìa familiares directos que lo pudieran apoyar en lo anìmico y en lo econòmico y tercero, las botas militares que usaba no le calzaban, ya que èl calza cuarenta y seis de talle. Entre el escuadròn al que pertenecìa era el ùnico que usaba zapatillas, aùn lo recuerda en detalle, de color azùl, de marca adidas http://www.adidas.es/ con tres tiras blancas.
De cada provincia o departamento del pais se habìa seleccionado dos representantes, los cuales realizarìan el curso acadèmico y especializaciòn sobre la materia y volverìan ya designados en su lugar de origen.
Carlos Suàrez era el compañero y amigo de Pepe de entre sus camaradas, huèrfano de padre y sustento de su familia. Ambos se ayudaban mutuamente y viajaban juntos a su ciudad.
Pepe iva los domingos a la casa de su prima y los lunes a primera hora debìa estar nuevamente como todos en Asunciòn, gracias a sus familiares del lugar èl podìa viajar y llevar algo de dinero para sus gastos.
Pràcticamente no habìa momentos libres, todo el dìa haciendo ejercicios o estudiando o cumpliendo algùn castigo.
Entre los oficiales instructores habìa uno que era de su provincia y lo presionaba a que deberìa estudiar hasta el cansancio porque tenìa que ser el mejor de la remeza de camaradas o lo iva a castigar hasta volverlo loco. No hacìa falta tanta amenaza, ya que a èl le encantaba lo que estaba haciendo.
Ataba su toalla a la cabecera de su cama, sìmbolo de que el imaginaria lo despertara a la madrugada para poder estudiar.
Hacìa cuarenta grados de calor bajo la sombra y tenìan como desayuno mate cocido con tortillas y el tiempo era relativamente corto para tomarlo tranquilo. Muchos ejercicios poca alimentaciòn hacìan que el desayuno recièn hervido sea un còctel de primera calidad, traspirando como testigo falso se tomaba de la tasa de aluminio caliente hasta la manija de un sorbo y la tortilla de a bocanadas, si el que servìa en ese momento era un camarada a lo mejor venìa una tortilla de màs.
Los almuerzos y cenas tampoco eran de lo mejor, no por la calidad, sino por la cantidad, nada alcanzaba para estos ambrientos cadetes que tenìan a sus cuerpos saltando por todos lados.
Pepe se ofrecìa para lavar los cubiertos, el plan era que si sobrava comida podìa repetirlo mientras realizaba la limpieza y si sobraba pan lo repartìa con sus camaradas para comerlo a la hora de dormir, los cuales ivan escondidos entre sus camisas, si eran detectados eran castigados.
Para cortar el pasto los colocaban a un metro de distancia y debìan hacerlo con las manos limpias, sin ningùn elemento.
Los castigos mas leves consistìa en correr alrededor de la cancha o hacer distintos tipos de ejercicios pero hasta el hartazgo.
En una ronda de revista llega el Jefe Departamental y lo encuentra en la formaciòn con sus tìpicas zapatillas, a veces utilizaba unos borcegos usados pero sus dedos estaban estreñidos de tanta presiòn. Mandò a llamar al zapatero de la instituciòn para que relizara uno a medida, ya que al dìa siguiente estarìan reciviendo la visita del ministro del interior y nadie deberìa estar sin su uniforme obligatorio.
Uno de esos dìas sufre un fuerte dolor de muelas, a tal punto que se le infectò y se le inchò toda la cara, el dolor era tan grande que parecìa un tigre enfurecido, metro ochenta y dos de estatura, ochenta y cinco kilos de peso y ejercicios diarios hasta el extremo lo habìan conventido en una mole.
El odontòlogo le ofreciò antiinflamatorio pero su dolor era insoportable, le suplicò al especialista que se lo extirpara igual o lo harìa èl mismo con una pinza. El profesional accediò y se lo sacò sin aplicarle anestesia, porque igual no harìa efecto. Esa noche Pepe volaba de fiebre y mucho frio a la vez, sus camaradas lo tapaban con varias mantas, era verano y aùn asi temblaba, estubo asi una semana.
Pasò el tiempo y por fin llegaron las notas finales, èl era el mejor alumno de la remeza de camaradas, recibiò el diploma de la mano del ministro del interior y un reloj conmemorando ese acto.
Feliz con su objetivo cumplido regresò a Villarrica, formando parte del grupo de hombres que realizaban cèdulas de identidad y certificados de antecedentes.
Con el paso del tiempo conociò mucha gente y poco a poco realizaba todo el manejo de la oficina, de tal manera que el comisario a cargo solamente firmaba los documentos.
Se tomaban datos personales, huellas digitales y fotografìas, todo el expediente era remitido una vez por semana a la central en Asunciòn como asi tambièn la recaudaciòn de la misma, Pepe era el responsable de rendir esas cuentas.
Habìa semanas que salian con el mòvil hacia las afueras de la ciudad y realizaban las cèdulas de identidad en escuelas rurales o en casas particulares para los pobladores que no se podìan trasladar a la ciudad a realizar los tràmites y en èpocas de votos electorales los candidatos presionaban para ir a determinado lugar a actualizar los documentos para poder obtener màs votos.
Los lugareños siempre los recibìan y los servìan muy bien.
EL CUARTO OSCURO
Tambièn hacìan guardias en la base central de Villarrica, a Pepe le tocò estar en navidad, solo y muy lejos de sus padres, la soledad a veces es traicionera y esa vez lo apretò tan fuerte que lo llevò hasta las làgrimas, obligàndolo a pensar si era conveniente estar tan lejos de sus seres queridos.
En ese momento aùn se hospedaba en la casa de su tia, pero desidiò ir a vivir en su lugar de trabajo ya que habìa una habitaciòn para èl.
Dicen que cuando el comisario llegò por primera vez le habìan preparado èse cuarto y todos salieron con sus colchones a dormir en el pasillo para ver lo que iva a ocurrir. Cerca de la media noche se escuchan muchos ruidos en la habitaciòn y al rato lo ven al comisario todo sudado empuñando su arma reglamentaria, pàlido como un muerto.
Los espectadores a carcajadas le preguntaron por lo ocurrido, apenas podìa respirar comentò que alguien se le sentò en el pecho y que lo quiso ahorcar y de tantos manotazas tirò el velador y todo lo que encontraba a su paso.
Cuando Pepe se muda va a parar alli, a compartir con un suboficial ya veterano. La habitaciòn estaba compuesta por dos placard que dividia el ambiente y de cada lado una cama de una plaza y una mesita de luz con sus respectivos veladores.
Ese fin de semana debia quedarse de guardia, solamente èl ya que los demàs viajaban a sus respectivas casas en Asunciòn. La recomendaciòn fue que no deberìa apagar la luz, que el secreto consistìa en eso.
Como ya todos sabemos Pepe no puede dormir bajo la luz y un poco por curiosidad a ver què pasaba se preparò para dormir, apagò la luz y se acostò.
Solo en la inmensidad del silencio empieza a escuchar sonidos bajo la cama y detràs del placard, hay pasos y siente que algo aprieta la mesita de luz contra la pared. Con temor no se le ocurre otra cosa que hablarle al ente que estaba alli, le pregunta si està buscando algo, o si quiere transmitirle alguna cosa, lo que fuera que se lo diga, pero por favor le suplicaba que no se le aparezca porque se iva a morir del susto.
Le repitiò la misma cosa varias veces, mientras se tapaba con la sàbana hasta la cabeza tan lento, pero tan lento que habràn transcurrido media hora.
Algo sorprendente habìa ocurrido, alguien o algo se acostò a su lado, lo podìa sentir desde la altura de su hombro hasta los pies, ya le habìan sucedido cosas similares en la casa de su tia pero algo tan fuerte como aquella vez nunca jamàs.
El escalofrìo lo cubriò de pies a cabeza y no se le ocurriò otra cosa que juntar las manos en posiciòn de oraciòn y rezar un credo en silencio durante horas hasta quedarse dormido. Este fue el ùltimo episodio paranormal que habìa vivido y nunca màs tuvo señales en ese cuarto mientras estaba solo aùn con las luces apagadas.
Pepe estaba lejos de su familia, pero tenìa muchìsimos amigos como asi tambièn novias y amantes producto de la misma profesiòn.
Tambièn habìa celos en el lugar de trabajo, ya que èl era muy inteligente y sabìa de memoria todos los expedientes que pasaba por alli, mucho mas si pertenecìa a una bella dama.
Èl era un caballero y no se quedaba atràs en las charlas, su uniforme siempre impecable y su tonada al hablar eran un deleite para las bellas señoritas, eso motivò un distanciamiento con algunos compañeros.
En un entredicho con el jefe de la unidad lo arrestò por una semana y lo trasladò a la central en Asunciòn http://www.policia.gov.py/document.htm.
DIAS DE ARRESTO http://www.hotelesasturias.org.es/
Cuando Pepe llega a la unidad todos se preguntaban porquè lo habìan arrestado, èl jamàs diò los motivos, era algo personal y no de conocimiento pùblico, ni siquiera a la Jefatura, simplemente acatò la òrden y siguiò adelante.
Su experiencia en rendiciòn de cuentas de la unidad de Villarrica y su respeto por sus superiores y subalternos lo ayudaron a quedarse a trabajar en la oficina del Jefe màximo, su voz era similar al de este comisario general apodado Pancho por sus intimos y muchos lo confundìan con èl.
Conocìa todas las oficinas y los procesos que se realizaban alli, desde el llenado de los formularios hasta el documento terminado. Todos los integrantes de la unidad lo conocìa y èl a ellos, el trato era fantàstico, ademàs alli se encontraban con algunos camaradas.
Muy pronto Pancho le preguntò si querìa regresar a la unidad de Villarrica o si preferìa quedarse alli, la respuesta no se hizo esperar, sòlo bastò una llamada del superior para comunicar el traslado del mismo.
Mientras estaba arrestado recibìa desayuno, almuerzo y cena, de lo contrario solamente desayuno y almuerzo, la cena corrìa por cuenta propia y habrìa que rebuscarse por los bares de los alrededores del lugar.
Tambièn deberìa comprar colchòn, cama y un pequeño placard, con candado por supuesto, alli tambièn existe la mala costumbre de que los objetos ajenos se le peguen de la mano a algunos inescrupulosos.
El sueldo no era muy bueno que digamos, los uniformes tambièn eran gastos del bolsillo, no habìa arma reglamentaria, si tenìa que hacer guardia tendrìa que pedir prestado o hacer el esfuerzo y comprarlo, en ese sentido el estado estubo muy ausente.
SECRETARIO
El secretario de Pancho era un subcomisario y Pepe a la vez el secretario de ambos.
A Pancho no le gustaba que lo molestaran por tonterìas, estaba siempre ocupado en cosas importantes. Casi siempre lo llamaba algùn miembro importante de la polìtica o militar o empresarios o del mundo del espectàculo para pedirle que le hiciera un documento o pasaporte en forma urgente, estos llamados o solicitudes pasaban por un nuevo filtro : Pepe.
Recorria las oficinas completando solicitudes, fotografias, huellas dactilares, prontuarios en los archivos, verificaciòn de la dactiloscopìa hasta la firma del Comisario General autorizado.
Cuàntos conocidos habìa hecho en poco tiempo, no lo podìa creer, hombres de la polìtica, del cuerpo militar o de la alta sociedad. Lo ùnico que nunca cambiaba era el sueldo, siempre tan poco, a veces no tenìan para cenar, una noche se encontraron con sus camaradas y se preguntaron que habìan cenado esa noche cada uno, Pepe aùn no habìa provado bocado, el otro un pan que guardò el mediodìa y el otro una cucharada de miel.
Como en todos los paises del mundo, hay ricos y hay pobres, hay gente que nace con estrellas y otras que nacen estrelladas. En Paraguay el que es rico ya es rico y lo hace cada dia màs, el que es pobre se esfuerza por mantenerse alli y no caer en mas desgracia, èste pais es uno de los màs corruptos que hay y aunque duele decirlo no escapa de la realidad.
Hay personas que ni siquiera estan inscriptos en el registro civil, no poseen documentos, no tienen acceso a las escuelas por distancia o por necesidad, andan descalzos, nunca vieron a un doctor y viven en la extrema pobreza, comen lo que siembran, pero como muchas veces las cosechas son una làgrima, a todo esto sufren injusticias de todo tipo, los que hay que callar o soportar las reprimendas.
Muchos paraguayos se encuentran desde hace añares en los paises limìtrofes o inclusive en Europa, nadie deja su pais por gusto, todos van a buscar mejores horizontes, lo que no se pudo conseguir en el lugar de nacimiento, trabajo, atenciòn mèdica, respeto, igualdad, educaciòn, justicia, pero no todo es color de rosa, todo cuesta el doble de lo que cuesta en nuestra propia tierra. Las persecusiones raciales y la discriminaciòn tambièn son moneda corriente.
Pepe seguìa trabajando sin parar acumulando amigos, conocidos y mucha confianza desde la Jefatura. Un dìa Pancho le ofrece ir a vivir en un barrio cercano, para ser exacto en la casa de su sobrina. En realidad eran dos hermanas que vivìan solas y por motivos de seguridad èl estarìa alli como para hacer presencia de que habìa un hombre en la casa y que nadie debìa entrar, aunque la recomendaciòn de este señor fue que Pepe solamente deberìa poner su cuerpito y que ya nada le iva a hacer falta el resto de su vida ya que estas señoritas tenìan alto poder adquisitivo.
PREMIO AL MERITO
El tiempo pasò volando y Pepe fue sorprendido con una noticia espectacular, sus deseos de crecimiento, su personalidad y su disciplina fueron premiados con un pasaporte al exterior.
Era la primera vez que realizarìan solicitudes de documentos personales en el exterior, cèdula de identidad y certificado de antecedentes. Este emprendimiento serìa en la ciudad de Buenos Aires, en el Consulado Paraguayo http://www.mrecic.gov.ar/portal/guia-dip/of-consulares/consulado.php?pais=20 .
Hasta los oficiales mas antiguos morìan por una oportunidad como èsta y èl era el que menos jerarquìa tenìa pero el que màs garra puso en el cumplimiento de su deber.
RETORNO GLORIOSO
Se realizaron los tràmites diplomàticos de rigor y el viaje fue un èxito. Llegò al Consulado y se instalò alli mismo. La mañana fue calurosa y el dìa muy hùmedo y pesado, a la tarde noche lloviò.
Hasta èse momento no habìa avisado a ningùn familiar que estaba devuelta, la sorpresa no se hizo esperar y de repente estaba parado frente a la casa de sus padres, alguien llamò a la puerta y bajo la lluvi a se lo veia a èste hijo que habìa partido en busca de mejores horizontes y que las circunstancias de la vida lo habìan reunido nuevamente con sus seres queridos.
Si bien tenìa su cuarto para descansar en el Consulado, èl preferìa irse en la casa de sus padres.
El tiempo pasò y el proyecto progresò. Los resultados eran mas de lo esperado, su difusiòn fue radial, escrito y televisivo.
Las personas se agolpaban en el lugar desde muy temprano, hay aproximadamente 500.000 paraguayos en Argentina http://foro.loquo.com/viewtopic.php?t=148726 y muchos de ellos han extraviado sus documentos o han vencido, èste es el momento de renovarlo.
Lo ayudaban dos personas, el matrimonio que vive un piso abajo del Consulado y que a la vez ofician de secretarios del lugar, la solicitud lo completaba èl mismo como tambièn tomar la huellas dactilares y la fotografìa, la visita mas destacada fue la de Arnaldo Andrè http://es.wikipedia.org/wiki/Arnaldo_Andr%C3%A9 , en ese momento debìa actualizar sus documentos y pasaporte para ir a estudiar cine en Hollywood.
Los expedientes se enviaban por balija diplomàtica y el dinero recaudado a traves de giros del Banco Naciòn http://www.bna.com.ar/ una vez a la semana.
El tiempo ha pasado como un relàmpago y las fechas acordadas por ambos gobiernos habìa expirado, Pepe deberìa regresar a Paraguay pero no le gustaba la idea, se habìa vuelto a acostumbrar con la gente, sus amigos, su familia y fundamentalmente con su novia.
LA RENUNCIA
La misma semana en que habìa regresado presentò su renuncia por escrito al Jefe màximo del establecimiento, enfurecido Pancho rompe el oficio y le recrimina tal determinaciòn, le dice que nunca va a aceptar tal renuncia y que lo que estaba haciendo era un error enorme que iva a lamentar, ya que en ese momento era el personal policial mejor parado y codiciado por su excelente labor en el exterior, que muy pronto regresarìa a realizar lo mismo, que era cuestiòn de tiempo ya que estaba en anàlisis los resultados del mismo y que ambos gobiernos pactarìan esta vez sin tèrmino la vigencia de su traslado.
Pepe no pudo esperar un dia màs, algo le oprimìa el pecho, solo querìa regresar. Tenia muchas amigas y la hija de un comisario su novia oficial, ella era suboficial y trabajaban en el mismo lugar, nada lo hizo cambiar de parecer.
Llegò el fin de semana y a escondidas habìa comprado los boletos para el regreso, ordenò al mòvil que trasladaran sus pertenencias y emprendiò viaje sin mirar atràs.
A veces el corazón te obliga a realizar cosas sin pensar, sin meditar...
Pepe se había enamorado en su estadía en Buenos Aires y este era la causa principal de su renuncia.
SORPRESA
Entre alegrìas y sorpresas sus familiares se preguntaban què habìa pasado que habìa vuelto tan pronto, ya que los dias pasaron y no demostraba ninguna actividad laboral.
El dinero tampoco durò mucho, ya que sus ahorros eran muy pocos, si bien su sueldo se triplicò en el trabajo consular con lo que pudo guardar ayudò a su familia a realizar una ampliaciòn de la casa. Los amigos son amigos cuando tienes dinero y poder, pero cuando ya no dispones de eso no te queda nadie alrededor, una experiencia abrumadora.
A la hora de buscar empleo no le fue del todo muy bien, hacìa años que estaba ausente del pais y no habìa un historial laboral que lo ayude. Su padre se dedicaba a la construcciòn, entonces realizaron varios emprendimientos juntos.
LA CONVIVENCIA
Poco a poco llegaba su novia a la casa de sus padres, a veces se quedaba a dormir, hasta que un día no se volvió a marchar.
La convivencia se hizo presente en su vida, sin analizar... sin meditar...
Su pareja era una joven rubia de ojos claros, proveniente del campo, con el paso del tiempo él le enseño a vestirse, a escribir, a tener buenos modales y muchas cosas mas.
Por entonces seguía trabajando con su padre, realizaban todo tipo de trabajos de la construcción, desde la base de una casa hasta dejarla terminada por completo.
La relación de su madre no era buena con la de su novia, discutian con frecuencia.
Al año de estar juntos queda embarazada y nace su primer hijo, siendo éste un pequeño bebé la madre de Pepe la hecha de la casa , ya no podían convivir en el mismo lugar, entonces acuden a la casa de una tia y se instalan alli por unos meses.
El problema no era con Pepe, sino con su nuera.
Por no quererlo ver en esta situación su madre le pide que regrese y que construya en el piso de arriba un apartamento, suponiendo que al estar en otro piso no tendrian tantos problemas.
Alli levantaron una habitación, living comedor, cocina y un baño.
Las discuciones seguian con frecuencia, entonces Nina, la mujer de Pepe se marcha al Paraguay en la casa de sus padres.
Dos meses después él va a buscarla y regresan juntos otra vez.
Nace su segundo hijo y Pepe ya está trabajando en una empresa de autopartes llamada Delphi Packard Electric, las jornadas son largas pero el pago es muy bueno, le brindaba todas las comodidades a su familia.
VIAJE A CORDOBA
Un año y medio después la empresa se traslada a setecientos kilómetros de Buenos Aires, a la provincia de Córdoba, para ser mas exacto a Rio Segundo, en el kilómetro 664.
Esta empresa lo convoca para trasladarse y por un periodo de adaptación lo lleva con estadía paga al Panorama Hotel de la capital cordobesa. http://www.goargentina.net/hotels/cordoba/nhpanorama/index.shtml
Se levantaba bien temprano por la mañana, desayunaba en el hotel y un servicio de remis lo iva a buscar para trasladarlo hasta la fábrica donde se desempeñaba como coordinador de depósito, al finalizar la jornada nuevamente ivan en su búsqueda para dejarlo en el hotel.
Cuantas mas horas trabajaba mas era el sueldo que cobraba, recuerda que una vez estubo setenta y dos horas seguidas dentro de la empresa... cosa de locos!!!
Poco a poco fue haciéndose de amigos, como asi también había otros que no lo apreciaban




































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