Las historias o anècdotas que cuento aqui son verdaderamente reales, no estàn en òrden cronològico y se mezclan el humor, la tristeza, victorias y derrotas en todos los planos de la vida.
LA CASONA DE LA TIA
Hace muchos años mi tia comprò una casa en las afueras de la ciudad de Villarrica, Paraguay. Tenìa una habitaciòn pequeña y una de enormes proporciones, la primera estaba dividida por un pasillo de la segunda habitaciòn.
Los dueños anteriores la habìan vendido con urgencia y por poco dinero, el motivo fue que una de las niñas que habitaba el lugar vio a un caballo parado en sus patas traseras relinchando en la pequeña cocina del lugar. Tanto fue el susto de esta pobre criatura que no la dejaba dormir por las noches y tampoco podia hacerlo de dia, quedò bastante trastornada por el hecho, yo dirìa que traumada.
La propiedad constaba de un terreno enorme con muchas arboladas y hasta una carretera antigua que quedò obsoleto desde hace muchìsimos años atras.
Enterados del motivo de la venta del lugar, los nuevos dueños jamàs utilizaron la habitaciòn mas grande para dormir, ni siquiera para estar un rato alli, el ùnico uso que le daban era para guardar cosas viejas como camas, sillas, baules y unas cuantas cositas que ya no eran de utilidad para la familia.
La habitaciòn mide por lo menos seis metros por seis metros, dos puertas laterales y una pequeña ventanita, una columna de tronco de eucalyptus en el medio como sosten del techo de paja.
en construccion...











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