Y esto porque aun el mas ocupado, exitoso, inteligente y con sentido comun, etc, etc, individuo, tiene su "propio y privado mundo", en el cual se da el "lujo" de ser "infantil". En nuestro pequeno y privado mundo, somos tan reales, como lo son los ninos, sin la malicia y prejuicios de el mundo de los adultos, me refiero al publico, al de las apariencias y vanidades tontas. Peleamos, gritamos, lloramos como infantes, pataleamos y manifestamos nuestra impotencia, porque estamos en nuestro mundo. En ese mundo, ya no somos "fulano de tal", somos nosotros en esencia, y para serle franco, no creo que la existencia en el planeta Tierra seria agradable, si no tuviesemos ese mundo privado. En nuestro pequeno mundo tenemos el derecho a equivocarnos, a sonar, y hasta traer una costumbre no muy buena en el mundo publico, el pretender; si porque aun en nuestro mundo pretendemos ser esto o aquello, haber dicho o hecho esto o aquello. Y aunque en el tenemos el derecho a equivocarnos, igualmente somos infalibles pues podemos acomodar las cosas a nuestro antojo. Y no no estoy loco (bueno al menos eso creo). Pero lo mas importante de nuestro pequeno mundo, es que tambien libramos batallas con aquellos a quienes incluimos , en las que el unico elemento que tenemos a nuestro favor, es la fe y la perseverancia, con una buena dosis de humildad y honestidad. Pues senoras y senores, aun en nuestro pequeno mundo necesitamos de esos valores. A ver!



