Es triste lo que sucedio, no que el muy conocido sacerdote Catolico, el Padre Alberto, se le haya descubierto que ama a una mujer, sino el hecho de que como pasa muchas veces, hombres correctos, a la hora de poner cabeza fria a una situacion, se dejan llevar por su corazon. Dejeme y me explico: En primer lugar, pienso yo que la Iglesia Catolica, debe de entender, que aunque el celibato es biblico, no es un requerimiento para ser servidor de Cristo. Cierto que gran honor reciben aquellos que sacrifican sus vidas personales y las ponen al 100 por ciento para la la Obra de Dios, ejemplos notables como el del Apostol Pablo, nos hacen admirar la entereza de estos hombres y mujeres, en su desicion. Mas sin embargo, el problema con la Iglesia es que no lo deja a opcion de sus servidores, sino que lo impone, cosa que no tiene base ni biblica, ni historica, y mucho menos humana.
Al principio mencione que era triste la situacion que pasa el Padre Alberto, y lo digo pues, al igual que el ya ha comentado en eso, que diferente hubiera sido si las cosas se hubieran tratado naturalmente desde antes que llegaran a ser serias, en otras palabras, que lastima que el al darse cuenta de su cambio personal, de sus sentimientos hacia esta mujer, tratara de arreglar su situacion, aunque esto le costara, lo que hoy dia a la postre le esta costando, pero tal vez con mejores resultados.
Hoy por hoy, perdio su parroquia, su programa radial y de television, y tiene mucha gente enardecida, desilucionada y confundida.
Ojala que esto sirva a la Iglesia Catolica para replantear su reglamentos en cuanto a los sacerdotes, sobre todo en medio de una marejada de sacerdotes que han dejado mal ejemplo, seria triste ver que el trabajo notable de un ejemplar sacerdote, fuera en vano solo por el hecho de haberse dado cuenta, que no era apto para guardar el "pacto de el celibato".



