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Publicado el 05/11/2009 a la(s) 16:11
Por raulcelsoar

La rebelión de los hacendados del sur

Rogelio Alaniz

 

DIARIO EL LITORAL DE SANTA FE  http://www.ellitoral.com/

 

El 29 de octubre de 1839 un grupo de estancieros del sur de la provincia de Buenos Aires se reúne en la localidad de Dolores y lanza una proclama contra el orden rosista. “Viva la libertad. Abajo el tirano Rosas” escriben los rebeldes. Entre los estancieros se destacan Pedro Castelli, hijo del prócer, y el francés Ambrosio Cramer.

El llamado “grito de Dolores” adquirió entidad histórica propia, incluso superior a su real trascendencia, ya que una semana después los sublevados eran derrotado en las inmediaciones de Chascomús y sus principales jefes eran encarcelados o ejecutados. Es probable que el contenido libertario de sus proclamas hayan contribuido a su fama posterior, aunque como se intentará demostrar, los móviles de los dirigentes eran más económicos que libertarios.

La rebelión de los “Libres del Sur” al primero que sorprendió fue a Juan Manuel de Rosas, a quien su edecán despertó de su habitual siesta para comunicarle la mala noticia. En realidad, el Restaurador estaba al tanto de los preparativos de la rebelión gracias a las infidencias de un soldado desertor de Lavalle. Pero cuando la noticia fue confirmada, manifestó su pesar porque no terminaba de entender cómo era posible que los estancieros del sur, muchos de ellos grandes amigos con los que había compartido la colonización de tierras en los años duros, ahora se levantasen en su contra.

De todos modos, Rosas no era un sentimental. Por eso, pasado el mal rato, ordenó a su hermano Prudencio y a los oficiales Vicente González y Nicolás Granado, que procedieran a reprimir a los díscolos. Una semana después, la misión estaba cumplida. Su principal dirigente, Pedro Castelli, había sido capturado y su cabeza colgaba de una pica a la entrada de Dolores para que en el futuro los traidores supieran a qué atenerse.

Los otros cabecillas se exiliaron o pidieron disculpas. Uno de ellos fue el propio hermano de Rosas, Gervasio, quien se había comprometido a último momento con la rebelión. La leyenda cuenta que Juan Manuel dijo públicamente que su hermano era un “hijo de p.”. Lo dijo sin medir las consecuencias, porque al otro día se hizo presente en su despacho la única persona a la que el Restaurador temía y respetaba: Doña Agustina López y Osornio, su madre, Cuentan los testigos, que mudos de asombro vieron cómo el temible Juan Manuel se ponía de rodillas y le pedía perdón a la mujer que lo había educado con afectos y rebencazos.

¿Por qué se alzaron en armas los estancieros del sur? No hay una exclusiva respuesta a este interrogante. En principio, el bloqueo francés iniciado meses atrás los perjudicaba económicamente. Los grandes terratenientes bonaerenses eran muy federales siempre y cuando soplaran buenos vientos. Cuando llegaron los tiempos duros, no demoraron demasiado en cambiarse de bando.

Por su parte, se sabe que Rosas ganaba adhesiones y castigaba infidelidades repartiendo o quitando tierras. Como consecuencia de la crisis promovida por el bloqueo francés, una de las medidas tomadas por el gobierno fue la de empezar a revisar los contratos de las tierras entregadas en enfiteusis, la figura jurídica creada por Rivadavia para promover el desarrollo agrícola y que fue asimilada por los terratenientes porteños, incluido el propio Rosas, para acaparar tierras públicas sin pagar un peso o pagando monedas.

Pues bien, cuando como consecuencia del bloqueo se achicaron los ingresos de esa suerte de prototipo de Estado que erae el régimen rosista, una de las medidas alternativas fue aumentar el canon. Los estancieros, por supuesto, pusieron el grito en el cielo, y los más rebeldes se alzaron en armas.

La rebelión del sur estaba conectada con una serie de levantamientos promovidos ese año bajo la mirada interesada de la diplomacia francesa. Castelli estaba conectado con la Comisión Argentina en Montevideo integrada por unitarios y federales antirrosistas, y por ese camino estaba informado de la movilización de tropas dirigidas por el general Lavalle.

Según se sabe, Lavalle tenía pensado desembarcar con sus hombres en Ensenada. La rebelión de los hacendados se articularía con ese desembarco que a su vez contaría con el apoyo de las tropas que en las afueras de Buenos Aires iba a liderar Ramón Maza. Nada de eso ocurrió. Lavalle no desembarcó en Buenos Aires, y recién en 1840 intentaria avanzar hacia la ciudad porteña desde Entre Ríos. Por su parte, los Maza fueron ejecutados por órdenes directas o indirectas de Rosas.

Los promotores e ideólogos de esta conspiración fueron los jóvenes intelectuales de la Asociación de Mayo. Ellos, con Alberdi a la cabeza, negociaron con los franceses, redactaron el programa, aseguraron el financiamiento de las tropas de Lavalle, apalabraron al coronel Ramón Maza y entusiasmaron a Castelli y a Cramer en una célebre reunión en la estancia de Ezeiza. Como si eso fuera poco, un afiliado de la Asociación, Marco Avellaneda, organizaba en el norte la rebelión contra el orden rosista.

Sin embargo, los hilos de la conspiración fueron desbaratados. En el norte, los generales Lamadrid, Lavalle y Avellaneda mordieron el polvo de la derrota frente a las tropas de Oribe y Pacheco. Dijimos que en la ciudad de Buenos Aires Ramón Maza y su padre Manuel Vicente, fueron ejecutados. El padre fue acuchillado en su despacho de la Sala de Representantes. Hasta el día de hoy no se sabe con exactitud si la orden la dio Rosas, si los mazorqueros actuaron por cuenta propia o si, como dijera Rosas, los unitarios resolvieron asesinar a Maza que, al decir de su amigo Juan Terrero, hundido en un estado depresivo estaba dispuesto a decirle a Rosas quiénes eran los responsables de la gran conspiración. Maza padre fue asesinado la noche del 27 de junio de 1839. Al otro día, en la cárcel era ejecutado su hijo Ramón de 29 años. Con Rosas no se jugaba, mucho menos cuando los responsables del juego pertenecían a su círculo íntimo.

Por último, el bloqueo francés fue perdiendo eficacia. Uno de los grandes triunfos diplomáticos de ese maestro de la maniobra política que era Rosas, fue el que logró contra los franceses, quienes supusieron que lograrían poner de rodillas al gobierno de la Confederación y terminaron pidiéndole disculpas. Algo parecido ocurriría diez años después, pero esa vez la victoria diplomática sería contra la alianza anglo-francesa, motivo por el cual hasta un antirrosista militante como Alberdi admitirá que Rosas era uno de los grandes políticos de América, lisonja que Rosas responderá diciendo que “Alberdi era unitario pero no era salvaje”.

Lo cierto es que para cuando los hacendados del sur se levantaron en armas, su suerte estaba echada hacía rato. En realidad, el levantamiento estaba pensado para el 7 de noviembre, pero los acontecimientos se precipitaron y la fecha se adelantó al 29 de octubre. Castelli era un hombre respetado y, según las crónicas, un buen tipo. Además de hijo del prócer, había sido granadero y en esa condición peleó al lado de San Martín en la batalla de San Lorenzo. Luego había participado en el sitio de Montevideo. Allí finalizaban sus cartulinas militares.

Los rebeldes disponían de cuatro mil hombre mal preparados y peor dirigidos. Las tropas de Prudencio Rosas y Granado no llegaban a dos mil pero todos eran hombres con experiencia militar. La batalla de Chascomús fue un paseo para el rosismo. Empezó a la madrugada y a media mañana los rebeldes se habían rendido entre los pastizales próximos a la costa. Las órdenes de Rosas fueron estrictas: ejecutar a Castelli y perdonarle la vida al resto de los dirigentes, aunque mandó expropiarles los campos, lo cual para muchos fue peor que la muerte. Los soldados fueron perdonados. Rosas sabía que con esa decisión se ganaba para siempre el corazón de las peonadas.

Como se puede apreciar, la rebelión de los libres del sur no fue muy extendida ni duró mucho. Sin embargo, las estaciones de trenes de la provincia de Buenos Aires llevan los nombres de sus principales dirigentes. Para las sociedades rurales de la provincia se trata de héroes fundacionales de lo que hoy se conoce como la “causa del campo”. Adolfo Bioy Casares los recuerda en uno o dos cuentos. Borges los menciona en otro relato. Se dice que la última novela inédita de Manuel Mujica Lainez estaba dedicada a ellos. A la buena literatura le encanta inspirarse en la épica de causas perdidas.


Combate. La caballería de Rosas en acción, en un cuadro de Carlos Morel de 1839

Publicado el 30/10/2009 a la(s) 15:53
Por raulcelsoar
 

ALFONSÍN-MARTíNEZ EL BINOMIO GANADOR

26 años de Argentina en democracia


RAUL RICARDO  ALFONSIN

Publicado en http://www.sepernoticias.com.ar/




La noche del 30 de octubre de 1983 el país festejó el haber sido protagonista de la elección de su presidente, y la Unión Cívica Radical celebró el triunfo de su candidato, Raúl Ricardo Alfonsín.

El recuento de votos arrojó un 52 % de los sufragios para el binomio radical Alfonsín-Martínez y algo más del 40 % para la fórmula justicialista Lúder-Bittel.

Los dos partidos mayoritarios reunieron casi el 92 % de los sufragios del país.

En la Cámara de Diputados, el radicalismo alcanzó 129 bancas y el justicialismo 111, otros 8 partidos completaron el número de legisladores.

En el Senado, el peronismo obtuvo 23 cargos; 18 el radicalismo; el partido Bloquista de San Juan, el Movimiento Popular Neuquino y el Pacto Autonomista-Liberal, 2 bancas cada uno, y el Mid una.

Publicado el 27/10/2009 a la(s) 18:39
Por raulcelsoar
12 de Octubre, la invasión de América

Aún hoy, el 12 de Octubre en la mayoría de las escuelas, la educación formal festeja el supuesto descubrimiento de América. Los gobiernos, a través de sus programas de educación, continúan transmitiendo a nuestros niños y niñas una historia tergiversada y falsa, sobre los hechos y lo que significaron para los pueblos originarios que habitaban este continente.

Indudablemente, la vida de los moradores de estas tierras cambiaría para siempre luego de aquel 12 de octubre del año 1492. Ese fatídico día se inició un exterminio que hasta hoy no conoce de límites.

Toda la población americana fue sometida a las peores torturas y vejaciones, condenada sin juicio ni jurado a la muerte, a la esclavitud o al éxodo hacia las regiones que en aquel entonces se juzgaron como poco útiles para los intereses de los invasores.

Pero como los tentáculos del capitalismo han seguido creciendo desde entonces y esos territorios que antes no ocuparon, gracias a nuevas técnicas mineras y forestales, han adquirido en muchos casos un renovado valor económico, nuevamente los pueblos indígenas se ven amenazados.

El supuesto "Descubrimiento de América" debería ya conocerse y enseñarse como la "Invasión de América", o como la "Masacre Americana", tal vez la más significativa de la historia del hombre moderno.

La denominación del 12 de Octubre como "Día de la Raza" es una clara expresión de dominación que ejercen los poderes sobre la educación y los medios de comunicación.

Algunos están optando por llamar al 12 de Octubre como "Día de la Resistencia Indígena", aunque posiblemente tampoco ese nombre refleje con exactitud el llamado a reflexionar sobre el pasado, pero principalmente sobre el presente, al que debería estimularnos.

Ésta no puede ser una fecha de celebración, sino que debe convertirse en una jornada de reflexión y lucha, de concientización, de unión. Debe ser un día en el que se planteen objetivos concretos para que de una vez por todas se inicie el merecido resarcimiento a los pueblos originarios por el daño causado durante más de cinco siglos de sometimiento.

El reconocimiento de los Derechos de los Pueblos Indígenas fortalece la democracia y el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, pero no es suficiente. Un saqueo y un etnocidio de magnitudes siderales fueron consumados. Y aunque ya no puedan devolverse vidas y culturas arrasadas, debe al menos establecerse un resarcimiento en los ámbitos político, social, territorial, ambiental y cultural, que devuelva sus Derechos a los descendientes de los pueblos de la América Precolombina.

América es un pueblo formado por muchos pueblos. Conocernos, respetar nuestros derechos, poder unirnos en nuestra diversidad para luchar entre todos para que se respeten los derechos de todos y de cada uno, son pasos imprescindibles para conseguir ese otro mundo mejor al que aspiramos.

Ricardo Natalichio

Director www.EcoPortal.net


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MIENTRAS NO SE PODÍA UTILIZAR LOS SERVICIOS DE ESTE BLOG

PUBLIQUÉ ARTÍCULOS RELACIONADOS CON EL 12 DE OCTUBRE

Y LA LLEGADA DE LOS ESPAÑOLES A SUELO AMERICANO

DEJANDO EN ESTA OPORTUNIDAD LOS ENLACES DIRECTOS DE LOS MISMOS


SUBMUNDO CONOCE A EDMUNDO

http://homero-alcibiades.nireblog.com/post/2009/10/13/submundo-conoce-a-edmundo

  GUARANI-A ESPAÑA

http://homero-alcibiades.nireblog.com/post/2009/10/09/guarani-a-espana

 
LA CUMBRE DESBORDADA

http://hideyjekill.blogspot.com/2009/10/la-cumbre-desbordada.html

UNA VISIÓN CRÍTICA DE LA CONQUISTA DE AMÉRICA

 

http://hideyjekill.blogspot.com/2009/10/una-vision-critica-de-la-conquista-de.html

 
¿DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA?

http://hideyjekill.blogspot.com/2009/10/descubrimiento-de-america.html

EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA FUE UNA MASACRE

 

http://hideyjekill.blogspot.com/2009/10/el-descubrimiento-de-america-fue-una.html

DIA DE LA RAZA CON SIGNIFICADO ESCONDIDO

 

http://hideyjekill.blogspot.com/2009/10/dia-de-la-raza-con-significado.html

 

MUCHAS GRACIAS

Publicado el 07/09/2009 a la(s) 16:49
Por raulcelsoar

Sobre las dos monjas francesas desaparecidas en la dictadura

(EFE)

DIARIO EL LITORAL DE SANTA FE  http://www.ellitoral.com/

 

La hermana Yvonne Pierron, compañera de las dos monjas francesas desaparecidas en la Argentina durante la última dictadura militar, publicó un libro sobre su experiencia en los “años de plomo” .

Entre otras declaraciones se refiere al ex marino argentino Alfredo Astiz, juzgado en relación con el caso. “Yo presentí a (Adolf) Hitler en Alfredo Astiz”. La monja dijo que debieron convencerle para dar el “testimonio de vida” que quedó plasmado en el libro “Misionera durante la dictadura”, publicado por la editorial Planeta y en cuya redacción participó el periodista canadiense David Bornstein.

La religiosa, que pertenece a la congregación de Hermanas de las Misiones Extranjeras había llegado a Argentina en 1955 y fue forzada a irse en medio de la represión ilegal de la última dictadura (1976-1983).

“No recuerdo haber tenido miedo. Supongo que tiene que ver con mi historia también. Antes de venir a este país fui testigo de la Segunda Guerra Mundial y estuve cuatro años viviendo bajo tierra”, recordó.

Pierron, de 81 años, regresó a la Argentina con el restablecimiento de la democracia, en 1983, y actualmente reside en la provincia de Misiones, donde fundó y trabaja en un hogar para alojar a niños que viven en zonas alejadas de una escuela rural.

Sobre Astiz, quien se infiltró en un grupo de activistas de derechos humanos del que formaban parte Duquet, Domon y otras personas que fueron secuestradas y permanecen desaparecidas, recordó que a pesar de no haberlo visto nunca siempre desconfió del llamado “ángel de la muerte”.

“Caty (como llamaba a Alice Domon) me contaba que Astiz se ofrecía a llevar hasta la casa a las mujeres que se reunían en la Iglesia de la Santa Cruz (de Buenos Aires). Comencé a sospechar cuando me señaló que había abuelas que apenas podían caminar, pero a ellas no las acompañaba. Cambiaba todo el tiempo y andaba medio escondido, como los nazis”, rememoró.

En 1990 un tribunal francés condenó en ausencia a cadena perpetua por la desaparición de las dos monjas al ex marino argentino Alfredo Astiz, quien se encuentra detenido en este país por otros delitos cometidos durante el régimen militar.

“Recuerdo que en mi exilio forzado en Francia habíamos denunciado ante la ONU las atrocidades que se estaban cometiendo en los países latinoamericanos y en una reunión celebrada en Ginebra por todos los cancilleres de Suramérica, uno de ellos dijo que éramos terroristas”, indicó Pierron.

“Las mujeres que me acompañaban comenzaron a decirme: “Hablá, Yvonne’. Yo no sabía cómo expresarme. Recurrí a mi fe como modo de no quedarme en silencio. Entonces dije: “Hermanos, ¿quién de ustedes no ha conocido a Hitler? Hitler está en la Argentina’. Nunca pensé que podría llegar a encontrar palabras tan exactas”.

En 2005 el gobierno de Francia condecoró con las insignias de la Legión de Honor a la hermana Pierron en una ceremonia realizada en la sede de la embajada de ese país en Buenos Aires en ocasión de la celebración de un nuevo aniversario de la Revolución Francesa.

Publicado el 20/08/2009 a la(s) 19:19
Por raulcelsoar

San Martín en Boulogne Sur Mer


Rogelio Alaniz

DIARIO EL LITORAL DE SANTA FE  http://www.ellitoral.com/






Estuve en la casa de San Martín en el mes de marzo de este año. Hacía tiempo que quería darme ese gusto. Seis años antes unos amigos de la masonería francesa me invitaron para ir a Boulogne Sur Mer porque se organizaba una cantata en homenaje al Libertador. El programa incluía ritos masónicos a los cuales San Martín era tan afecto. No pudo ser. Mi visita, se entiende, pero la cantata se hizo y con un éxito increíble.


Este año no tenía pensado jugar a las visitas. En la vida suelen ocurrir estos imprevistos: lo que se planifica no sale y el azar decide. Estábamos con mi mujer en Brujas y allí nos enteramos de que el camino de regreso a París muy bien podía hacerse por Boulogne Sur Mer. Esta vez todo salió a la perfección. Llegamos a Boulogne casi sobre el mediodía. Una ciudad antigua, medieval, levantada sobre el Canal de la Mancha. Las cifras oficiales dicen que el casco urbano tiene alrededor de 50.000 habitantes, pero la región supera los 150.000.


Boulogne Sur Mer es una hermosa ciudad, una ciudad que merece conocerse. Antigua, cargada de historia, honrada con leyendas medievales. Los lugareños dicen que los inviernos son fríos y raras veces sale el sol. También hablan de las catedrales sepultadas en el mar que a cierta hora de la noche, cuando las tormentas son más fuertes, hacen oír sus campanas cuyos sonidos se confunden con el aullido salvaje del viento.


El día que nosotros llegamos el sol brillaba como si fuera primavera. Era un día de luz, un día que daba ganas de pasear y descubrir cosas nuevas. Estacionamos en una playa cerca del centro y empezamos a caminar. A las ciudades se las conoce caminando. No hay otra manera. En el centro, en una calle con árboles y bancos, con palmeras y mesas de los bares ubicadas en los canteros, conversamos con unos estudiantes que almorzaban y tomaban cerveza al aire libre. Ellos nos indicaron dónde estaba la casa del Libertador. Había que ir caminando por la Grand Rue parece que en tiempos de San Martín se llamó Víctor Hugo, detalle que lo fascinaba porque admiraba al autor de “Los miserables”- y antes de llegar a la ciudad vieja, a la altura del 113 íbamos a ver la casa sin necesidad de preguntar mucho.


Desde el centro no es mucho lo que hay que caminar para llegar. Un detalle merece mencionarse. En esa calle se levantan las instalaciones de la Universidad del Litoral. Así como leen: Universidad del Litoral. ¿Otra casualidad sugerente? La calle perpendicular a la Grand Rue, la calle de la esquina de la casa de San Martín, se llama Charles Perón. A San Martín le gustaba Boulogne Sur Mer porque allí había vivido Napoleón durante unos cuantos meses. En efecto, en 1805 el corso se había instalado en esta ciudad para organizar la Gran Armee. Todo iba bien hasta que llegó la derrota de Trafalgar y Napoleón se vio obligado a postergar su estrategia de invadir Inglaterra.

Quedamos en que íbamos caminando hacia la casa ubicada en la Grand Rue al 113. No exageraban nuestros improvisados guías cuando nos decían que no hacía falta preguntar demasiado para advertir cuál era la casa. Dos inmensas banderas, una de Francia y otra de Argentina se encargaban de orientar al más desorientado.


Es una casa burguesa, honorable, “decente” hubieran dicho en otros tiempos. Por supuesto que está refaccionada, pero la casa que yo vi en sus líneas generales era más o menos la misma que descubrió San Martín por primera vez.


San Martín llegó a Boulogne Sur Mer en marzo de 1848 y vivió hasta el día de su muerte, el 17 de agosto de 1850. Su estadía no llegó a los dos años y medio. Después estuvo hasta 1861 enterrado en esta ciudad. A Buenos Aires recién llegó en 1880.


Alquiló dos pisos, el segundo y el tercero. El propietario se llamaba Adolfo Gerard. Era escritor y periodista. Según cuentan los cronistas fue muy amigo de San Martín y no me supieron decir con exactitud si fue el padrino de una de sus nietas o, si a la inversa, San Martín fue el padrino de una de las hijas de su locador. Lo seguro es que la relación era muy buena y Gerard estaba orgulloso de su inquilino y su familia.


La casa de San Martín hoy es propiedad de Argentina y los encargados de mantenerla son los militares. Precisamente el que nos atendió cuando golpeamos la puerta fue el suboficial Marco Antonio Tapia Parra. Amable, bien predispuesto, satisfecho de encontrarse con dos argentinos, nos hizo pasar y ofició de guía.


La casa luce en muy buen estado. Las placas, banderas y banderines están repartidos por todos lados; hasta en el patio. Todo lo que se ve, lo que se presenta como mobiliario u objetos íntimos que pertenecieron a San Martín son réplicas. Todo o casi todo.


Una escalera de madera comunica con los pisos de arriba. Es ancha, firme y hasta suntuosa. Esa escalera San Martín la subía por lo menos dos o tres veces por día. Así lo hizo casi hasta el último mes. Mientras la salud se lo permitía, no había manera de tenerlo encerrado en la casa. Merceditas se afligía pero su padre salía a caminar a la mañana y a la tarde. Saludaba a los vecinos, conversaba con los mozos de las tiendas y los marineros del puerto, a veces se sentaba a la mesa de un bar a tomarse un café o un vaso de bon vino sin preocuparse por las maledicencias de sus compatriotas que lo acusaban de borracho y mal entretenido.


El dormitorio de San Martín es modesto, austero. Es el dormitorio de un soldado, de un general que ganó sus ascensos en el campo de batalla. Una ventana amplia da a la calle. Me asomo y veo un horizonte ondulado por las serranías. Más allá, hacia el este, el mar. Pregunto por la casa del frente. Me dicen que esa casa se levantó en 1734. Otra vez la relación con el pasado. Estoy parado en la ventana de la casa de San Martín; ese cielo, ese horizonte serrano, la luz que llega del mar no son muy diferentes a las que contemplaba San Martín; esa casa antigua, era la misma que San Martín miraba cada vez que se asomaba a la ventana.


En Boulogne Sur Mer los recuerdos que hay de él son discretos. Seamos sinceros. Para una mayoría significativa de vecinos San Martín fue un desconocido; los vecinos de entonces y de ahora no saben muy bien quién fue este personaje a cuya casa van tantos argentinos a visitarlo y cuya estatua es la más importante que se levanta en la costanera.



San Martín había llegado a esta ciudad escapando de los disturbios revolucionarios de 1848. Las barricadas de los obreros en las calles de París, las fogatas y las ejecuciones le parecieron un espectáculo deplorable. Se dice que su destino era Londres, pero prefirió quedarse en Boulogne Sur Mer tal vez porque alentaba la esperanza de regresar a París cuando todo se serenara. No fue así, pero en la vida suelen pasar estas cosas.

La casa de la Gran Rue está atendida por militares y ésa es una realidad que no se disimula. Constato el hecho sin establecer ninguna valoración. Es más, creo que está bien que así sea. Según Tapia Parra el único presidente que visitó esta casa fue Raúl Alfonsín. Otra vez constato el hecho; que cada uno saque sus propias conclusiones.

Decía que en la costanera se levanta el monumento a San Martín. Es uno de los más importantes de la ciudad. El general está montado a caballo y enarbola una bandera. El monumento se inauguró el 24 de octubre de 1909. Se dice que vinieron militares y políticos. También unos cuantos granaderos transportados por la célebre fragata Libertad.

Sobre el monumento se tejen leyendas. Boulogne Sur Mer fue una base importante de los alemanes en la Segunda Guerra Mundial. A mediados de 1944 el 15 de junio- los aliados bombardearon la ciudad. Las fotos son ilustrativas; casas destruidas por todos lados; según los cronistas los barrios de San Pierre, Capecure y Ave María quedaron en ruinas. Una foto muestra un paisaje desolado de casas derrumbadas. Lo único que sobrevive en medio de esas ruinas es la estatua de San Martín. Nadie ha logrado explicarlo. Los más creyentes hablan del milagro y que la mano de Dios protegió a don José. Por algo son creyentes. De todos modos el hecho está: los famosos hoteles de la calle Saint Beuve no existen porque las bombas los destruyeron, pero la estatua está. Sobrevivió a los aliados y a los nazis. San Martín tenía esas cosas.

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LA FELICIDADLa felicidad para algunos es acumular riqueza, obtener un buen empleo, que nuestros deseos se cumplan, ganarnos un nombre y fama. Sin embargo, sólo aquellos que están contentos con su vida y se sienten felices con la felicidad de otros realmente han comprendido en qué consiste la verdadera felicidad.El gozo que uno obtiene de los placeres externos es temporal. Le verdadera felicidad puede disfrutarse por dentro. Cuando nuestros pensamientos son puros, cuando no nos preocupamos por nimiedades, solo entonces, podemos disfrutar de la verdadera felicidad."Feli cidad" es un estado mental. Uno pudiera estar feliz cuando nuestros parientes o amigos alcanzan un buen nombre o fama. Por otro lado, la misma persona pudiera no sentirse feliz cuando alguien más la obtiene.La gente grande es aquella que se siente feliz cuando los demás son felices.Deepthi Ayyappan (2008), IndiaCreo que el autor de la reflexión de hoy da en el blanco cuando plantea, a manera de conclusión, que la gente grande (importante) es aquella que se siente feliz cuando los demás lo son. Hoy, vemos mucho de lo contrario: una búsqueda incesante de la felicidad propia, aún a costa de la infelicidad y tragedia de los que nos rodean. Así vemos como los que tienen abusan de los que no tienen, los que saben de los que no saben, los que tienen contactos importantes de los que no los tienen. Hagamos un alto y decidamos cambiar. Si queremos ser genuinamente felices, necesitamos ayudar a los demás a serlo también.A final de cuentas, Dios no nos creó como islas sino para habitar en familia.Raúl Irigoyen. www.RenuevoDePl enitud.com



M aría Elena Machuca



Nac en agosto de l969 al norte de la provincia de Santa Fe , Avellaneda donde vivo y trabajo.
Los estudios terciarios los realicé en la Escuela de Artes Visuales Juan Mantovani, en la ciudad de Santa Fe.
Desde l993 participo de salones, muestras colectivas e individuales.
S oy parte del Centro de artistas plásticos de Avellaneda, grupo responsable de la difusión de la plástica a nivel local y regional.
En 2002-2003 participé de la clínica de obras Antorchas, artistas de Santa Fe , Entre Ríos en el Rosa Galisteo de Rodríguez.
Com o proyecto personal y familiar nació Barro y Papel espacio-taller donde se trabaja, se realizan muestras, charlas , visitas.
En 2005 Germina Campos Contemporánea me invita a participar de Periférica, 1º Feria y Encuentro de espacio de arte, editoriales y sellos independientes.