Aunque los orígenes del Reiki se pierdan en el tiempo fue sistematizado en nuestra época de forma ecléctica por el gran maestro Mikao Usui, después de varios años de investigación y busca en las revelaciones de sus meditaciones y estudios sobre los antiguos sistemas de sanación y evolución espiritual del Budismo.
Lo que hoy conocemos como Reiki su origen en un antiguo sistema de sanación del Tibet y se trata en realidad de un sistema de Sanación Tántrica Budista basado en el Budismo Tibetano Tántrico que tiene su origen en el sadhana o práctica espiritual del "Buda de la Medicina" conocido como Bhaishajyaguru Vaiduryaprabha en India, Sangye Menla en Tibet y YAKUSHI NYORAI en Japón. Estas prácticas son muy conocidas en el Norte de India, Nepal, Tibet, parte de China y han llegado a Japón gracias a las prácticas del budismo tántrico de la escuela Shingon japonesa y la escuela Tendai japonesa.
Usui, era adepto de una escuela Tendai, el Budismo tántrico japonés; una tradición amante de los símbolos. Y a su vez era un practicante de Ko-Fo, la versión japonesa del Chikung (o Qigong), el arte yóguico de la respiración y la meditación para controlar las energías básicas del cuerpo y del entorno. De hecho, esto es porque el Reiki como sistema de sanación surge del contexto espiritual del Japón de finales del S XIX, una tierra influenciada por el Budismo, el Shinto, el Animismo... y con un gran conocimiento de todo el sistema energético del ser humano, avalado por siglos de investigación y observación de los procesos naturales macrocósmicos y microcósmicos. Una de las consideraciones más importantes acerca del Reiki que debemos tener en cuenta es precisamente su contexto cultural y espiritual, sin los cuales no podremos entender definitivamente el sentido último del mismo. Así, en la tradición Budista, como en otras tradiciones espirituales del mundo, la medicina verdadera es la del alma y esa medicina no es otra que el estado del "satori", "iluminación", "liberación", "nirvana", etc. un estado de íntima relación y unidad con todo cuanto existe,. Por tanto podemos decir que el Reiki es un vía de iluminación y desarrollo de la conciencia desde un punto de vista Holístico y tendente a la realización espiritual de todos los seres que integra la sanación física, mental y espiritual del adepto o paciente. |
La práctica del Reiki, se basa en el Karuna o Compasión hacia todos los seres vivos que es la base del Budismo. Usui dedicó sus enseñanzas a Kanzeon Bosatsu conocido como Kannon o Bodhisattva de la Compasión, cuya versión femenina en Chino es Kuan Yin o Kwan Yin). En China la práctica del sistema de sanación budista de Kuan Yin era mezclado con el Chi Kung o Qi Gong. Pero en India y Tibet era conocido con su verdadero nombre de “Sistema de Harmonización de Chakras”. El Bhaishajyaguru Vaiduryaprabha, (El Buda de la medicina) es un arquetipo muy potente.
Usui fue un monje Budista practicante de Kikô japonés que creó las bases de un sistema de sanación budista que pudiera ser practicado por los no budistas y abierto a todos los seres tal como lo había aprendido en el templo budista Shingon “Emoriji”. Según últimos estudios el verdadero nombre del Reiki es “Yakushi-Nyorai Reiki”, o sea el “Reiki del Buda Yakushi-Nyorai” o “Armonización del Chakras de Bhaishajya Guru Vaiduryaprabha”.
Se dice que fue durante un retiro de 21 días en el que ha ayunado y meditado Mikao Usui y ha tenido su experiencia de Satori (iluminación), donde ha percibido la forma de utilizar la energía. Aplicándola entonces a si mismo, y en seguida ha otras personas; dándose cuenta de los resultados, abrió en 1922 una escuela, que todavía existe hoy.
Mikao Usui, era adepto de una escuela Tendai, del Budismo tántrico japonés; una tradición amante de los símbolos, los mudras y la meditación con mandalas. El budismo basa sus enseñanzas en la búsqueda del Dharma o última realidad de todas las cosas.
Como hemos dicho Usui fue practicante de kikô, la versión japonesa del Chikung (o Qigong), el arte yóguico de la respiración y la meditación para controlar las energías básicas del cuerpo y del entorno, al igual que muchos monjes y practicantes de las vías espirituales. Qi gong (chi kung) en lengua china se pronuncia kikô en japonés. Pero hablando con rigor, existen entre el qi gong y el kikô algunas diferencias sutiles debido a las diferencias culturales entre China y Japón. En el método de kikô del Dr. Yayama, recibe influencias del el qi gong (Chi Kung) chino, el Budismo esotérico (Mikkyô), el Taoísmo, el Yoga, las artes marciales chinas y japonesas, la medicina china y la occidental.
Actualmente encontramos información sobre el sistema Kikô a través de la variante del Dr. Yayama en entornos relacionados con las artes marciales “Entrenarse y sensibilizarse a la percepción del ki es la base para alcanzar salud, prioridad del método Tokitsu-Ryû. El kikô, o arte del soplo / energía, es el elemento que estructura el método, puesto que movilizar y reforzar su propia energía es una práctica que se encuentra de manera explícita o implícita en todas las disciplinas que lo componen. El Jisei-Kikô nace de la colaboración entre el doctor T. Yayama y el Maestro Tokitsu. En este método convergen elementos budistas, taoístas, del yoga, y de distintas artes marciales tal como de la medicina china y occidental. El Jisei-Kikô adopta el concepto de Chakra, que en yoga identifica los principales centros de energía en el cuerpo humano”.
El Reiki como sistema de sanación vemos que surge del contexto espiritual del Japón de principios de siglo, una tierra influenciada por el Budismo Tántrico, el Shinto, el Zen, el Animismo, etc. y con un gran conocimiento de todo el sistema energético del ser humano, avalado por siglos de investigación y observación de los procesos naturales macro y microcósmicos.
Una de las consideraciones más importantes acerca del Reiki que debemos tener en cuenta es precisamente su contexto cultural y espiritual, sin los cuales no podremos entender definitivamente el sentido ultimo del mismo. Podemos afirmar a través de estos datos que en Reiki es necesario primero que nada la meditación. Sin meditación no hay posibilidad de Reiki real, para esto la meditación tántrica budista, meditación de yoga, el Kundalini Yoga,, vipassana o el zen son muy útiles.
Al mismo observamos que el Reiki se basa en los 36 chakras o centros de energía y para practicarlo con real conocimiento es necesario conocer todos estos chakras y no solo los siete o nueve chakras principales. Los chakras o centros de energía son el resultado de un órgano físico, y la energía resultante del sistema nervioso y sistema circulatorio humano que generan un bioelectricidad y una respuesta bioquímica (hormonas) que viaja junto al oxígeno por la sangre. Cada chakra tiene un impulso o energía de motivación que establece una necesidad física, un deseo mental o una aspiración o anhelo espiritual, según sea el caso pero de todas formas una necesidad no es un deseo. Los chakras unen nuestro mundo espiritual o afectivo al plano mental (cognitivo) y al físico o corporal (material). Demandan y generan energía que establecen nuestra vida y su cambio constante obedece a nuestro constante cambio de actitud en cada acción de la vida o karma.
En la tradición Budista Tibetana, así como en otras tradiciones espirituales del mundo, la medicina verdadera es la del alma y esa medicina no es otra que el estado del “satori”, “iluminación”, “liberación”, “nirvana”, etc. un estado de intima relación y unidad con todo cuanto existe. Por tanto podemos decir que el Reiki es un vía de iluminación y desarrollo de la conciencia desde un punto de vista Holístico y tendente a la realización espiritual de todos los seres que integra la sanación física, mental y espiritual del adepto o paciente.
OM MANI PADME HUM










