Los diamantes son piezas muy deseadas no sólo por las mujeres, pero ¿Por qué son tan valiosos?, ¿cuál es su origen?, ¿cómo distinguirlos de un cristal? Conoce las respuestas y si ya tienes uno valóralo
Cuando Cupido toca a la puerta, el mundo cambia de tonalidad. Los enamorados no saben lo que es estar lejos del otro y las promesas de amor son parte del día a día. Todo sabe, huele y es amor. Eros incita a los enamorados a querer compenetrarse con el otro y los planes de comunión empiezan a ser parte de la agenda inmediata de esa pareja que ya ha sido trastocada por la flecha envenenada de su amor. Palabras como “compromiso”, “pedida de mano” y “boda” dejan de ser simples vocablos para convertirse en prioridades semanales.
El novio planea formalizar su relación y como por arte de magia llega a su mente la idea de darle a su amada un anillo de diamantes que le haga saber que quiere crecer, caminar y envejecer a su lado. Pero ¿cómo saber qué diamante es el ideal para esa ocasión? Alma saénz, directora de la marca Sagars. en Europa, cuenta a Excélsior los puntos que se deben tomar en cuenta a la hora de comprar alguna pieza que tenga como actractivo un bello diamante.
De acuerdo con lo expresado por Artigas, cada que un cliente compra un diamante es necesario expedir un certificado de garantía en el que se cotejan las cualidades y características de la pieza adquirida.
“El punto básico para poder comprar un diamante es confiar en la gente que te lo está vendiendo, ya que esas personas te respaldarán en cuanto a la calidad y originalidad. Cuando la gente compra un diamante se le entrega un certificado en donde se estipula qué es lo que está comprando. Se registra en el documento el color, la pureza, su claridad, cómo está cortado, qué proporciones tiene y qué características hacen única a esa pieza. En el momento en que un diamante entra al laboratorio gemológico de Sagars se le asigna un número y ése se le graba en una faceta sin dañar su fase de claridad. Este número también viene grabado en la argolla y toda esa información se podrá apreciar ya desglosada en el certificado que se extiende cuando se compra el diamante”, expresó
Muchas personas se preguntarán cómo van a poder distinguir un diamante de un cristal. La respuesta radica en acercarse en un especialista en diamantes que nos ayude a precisar qué tipo de piedra puede tener una pieza de joyería.
“A simple vista no se puede saber, aunque uses una lupa para verlo. La gente a simple vista no puede diferenciar entre un diamante y un cristal. Por eso es preciso que se acuda a un “ojo especialista” que pueda identificarlo. Existe un aparato de laboratorio que mide la dureza de un mineral. Se llama detector de diamantes y funciona tocando el mineral con dicho aparato. Tiene una medición del uno al diez. Si la pieza indica el nivel diez, ten por seguro que se trata de un diamante, ya que este mineral es el más duro de toda la naturaleza”, externó Alma saénz. (Ver tabla)
No existe una forma especial para cuidar un diamante. La gente que posea uno puede usar un trapito limpio, un cepillo de dientes de cerdas finas, agua y jabón neutro para mantener en buen estado el mineral. Si el diamante está montado en una pieza de joyería como puede ser un reloj, una pulsera, un anillo o unos aretes, se recomienda mandar con algún joyero para que éste limpie la montura donde se encuentra el diamante. Estas medidas se suman a aquellas precautorias en las que se recomienda tener cuidado para no golpearlo, ni exponerlo a agentes químicos que puedan causar algún daño en el mismo.
Los presumen
Además de guapas y exitosas, Scarlett Johansson, Jessica Alba, Mariah Carey, Eva Longoria y Beyoncé han desfilado en las alfombras rojas luciendo un grande y costoso diamante. Algunas famosas sólo han portado uno cuando alguna firma o diseñador se los presta para eventos especiales; otras pueden darse el lujo de comprarlos o recibirlos como regalo y así anunciar al mundo que habrá una próxima boda.
Mariah Carey
Antes de su boda, la cantante sorprendió al mundo con un anillo de 17 quilates en corte esmeralda rodeado por 58 pequeños diamantes flanqueados por otros dos en forma de media Luna. Su precio 2.5 millones de dólares.
Jessica Alba
Tiene un diamante de cinco quilates valuado en cien mil dólares. Fue obsequio de su pareja y padre de su hija, Cash Warren.
Scarlett Johansson
La recién casada con Ryan Reynolds apareció en una fiesta del Museo Metropolitan de Nueva York con un anillo de diamantes de tres quilates valorado en 30 mil dólares.
Beyoncé
Posee uno de 18 quilates, valuado en cinco millones de dólares.
Christina Aguilera
Su ahora esposo, Jordan Bratman, le dio un anillo de compromiso valuado en más de 50 mil dólares.
Eva Longoria
La ahora esposa del basquetbolista francés Tony Parker lució durante su noviazgo un anillo de oro blanco con un diamante de cinco quilates, adornado con 248 brillantes, de 400 mil euros.
Jamie Lynn Spears
La hermana de Britney, luce, a sus 16 años, un anillo de compromiso de cuatro mil dólares, regalo del padre de su hijo, Casey Aldrige, de 19 años.
Nicolette Sheridan
Durante su noviazgo con el cantante Michael Bolton, la actriz lució un gran diamante de cinco quilates.
Canciones alusivas
Lucy in the sky with diamonds, deThe Beatles.
Diamonds, de Kanye West.
Diamonds, de Beyoncé.
Don’t blame your daughter (Diamonds), de The Cardigans.
Diamonds, de Katy Perry
All I want is you, de U2
Los diamantes son piezas muy deseadas no sólo por las mujeres, pero, ¿Por qué son tan valiosos?, ¿cuál es su origen?, ¿cómo distinguirlos de un cristal ? Conoce las respuestas y, si ya tienes uno, valóralo
Los diamantes son piezas muy deseadas no sólo por las mujeres, pero ¿Por qué son tan valiosos?, ¿cuál es su origen?, ¿cómo distinguirlos de un cristal? Conoce las respuestas y si ya tienes uno valóralo
Cuando Cupido toca a la puerta, el mundo cambia de tonalidad. Los enamorados no saben lo que es estar lejos del otro y las promesas de amor son parte del día a día. Todo sabe, huele y es amor. Eros incita a los enamorados a querer compenetrarse con el otro y los planes de comunión empiezan a ser parte de la agenda inmediata de esa pareja que ya ha sido trastocada por la flecha envenenada de su amor. Palabras como “compromiso”, “pedida de mano” y “boda” dejan de ser simples vocablos para convertirse en prioridades semanales.
El novio planea formalizar su relación y como por arte de magia llega a su mente la idea de darle a su amada un anillo de diamantes que le haga saber que quiere crecer, caminar y envejecer a su lado. Pero ¿cómo saber qué diamante es el ideal para esa ocasión? Alma saénz, directora de la sagars. en Europa, cuenta a Excélsior los puntos que se deben tomar en cuenta a la hora de comprar alguna pieza que tenga como actractivo un bello diamante.
De acuerdo con lo expresado por Saénz, cada que un cliente compra un diamante es necesario expedir un certificado de garantía en el que se cotejan las cualidades y características de la pieza adquirida.
“El punto básico para poder comprar un diamante es confiar en la gente que te lo está vendiendo, ya que esas personas te respaldarán en cuanto a la calidad y originalidad. Cuando la gente compra un diamante se le entrega un certificado en donde se estipula qué es lo que está comprando. Se registra en el documento el color, la pureza, su claridad, cómo está cortado, qué proporciones tiene y qué características hacen única a esa pieza. En el momento en que un diamante entra al laboratorio gemológico de Sagars se le asigna un número y ése se le graba en una faceta sin dañar su fase de claridad. Este número también viene grabado en la argolla y toda esa información se podrá apreciar ya desglosada en el certificado que se extiende cuando se compra el diamante”, expresó
Muchas personas se preguntarán cómo van a poder distinguir un diamante de un cristal. La respuesta radica en acercarse en un especialista en diamantes que nos ayude a precisar qué tipo de piedra puede tener una pieza de joyería.
“A simple vista no se puede saber, aunque uses una lupa para verlo. La gente a simple vista no puede diferenciar entre un diamante y un cristal. Por eso es preciso que se acuda a un “ojo especialista” que pueda identificarlo. Existe un aparato de laboratorio que mide la dureza de un mineral. Se llama detector de diamantes y funciona tocando el mineral con dicho aparato. Tiene una medición del uno al diez. Si la pieza indica el nivel diez, ten por seguro que se trata de un diamante, ya que este mineral es el más duro de toda la naturaleza”, externó Alma saénz. (Ver tabla)
No existe una forma especial para cuidar un diamante. La gente que posea uno puede usar un trapito limpio, un cepillo de dientes de cerdas finas, agua y jabón neutro para mantener en buen estado el mineral. Si el diamante está montado en una pieza de joyería como puede ser un reloj, una pulsera, un anillo o unos aretes, se recomienda mandar con algún joyero para que éste limpie la montura donde se encuentra el diamante. Estas medidas se suman a aquellas precautorias en las que se recomienda tener cuidado para no golpearlo, ni exponerlo a agentes químicos que puedan causar algún daño en el mismo.
Los presumen
Además de guapas y exitosas, Scarlett Johansson, Jessica Alba, Mariah Carey, Eva Longoria y Beyoncé han desfilado en las alfombras rojas luciendo un grande y costoso diamante. Algunas famosas sólo han portado uno cuando alguna firma o diseñador se los presta para eventos especiales; otras pueden darse el lujo de comprarlos o recibirlos como regalo y así anunciar al mundo que habrá una próxima boda.
Mariah Carey
Antes de su boda, la cantante sorprendió al mundo con un anillo de 17 quilates en corte esmeralda rodeado por 58 pequeños diamantes flanqueados por otros dos en forma de media Luna. Su precio 2.5 millones de dólares.
Jessica Alba
Tiene un diamante de cinco quilates valuado en cien mil dólares. Fue obsequio de su pareja y padre de su hija, Cash Warren.
Scarlett Johansson
La recién casada con Ryan Reynolds apareció en una fiesta del Museo Metropolitan de Nueva York con un anillo de diamantes de tres quilates valorado en 30 mil dólares.
Beyoncé
Posee uno de 18 quilates, valuado en cinco millones de dólares.
Christina Aguilera
Su ahora esposo, Jordan Bratman, le dio un anillo de compromiso valuado en más de 50 mil dólares.
Eva Longoria
La ahora esposa del basquetbolista francés Tony Parker lució durante su noviazgo un anillo de oro blanco con un diamante de cinco quilates, adornado con 248 brillantes, de 400 mil euros.
Jamie Lynn Spears
La hermana de Britney, luce, a sus 16 años, un anillo de compromiso de cuatro mil dólares, regalo del padre de su hijo, Casey Aldrige, de 19 años.
Nicolette Sheridan
Durante su noviazgo con el cantante Michael Bolton, la actriz lució un gran diamante de cinco quilates.
Canciones alusivas
Lucy in the sky with diamonds, deThe Beatles.
Diamonds, de Kanye West.
Diamonds, de Beyoncé.
Don’t blame your daughter (Diamonds), de The Cardigans.
Diamonds, de Katy Perry
All I want is you, de U2
Diamonds are a girl’s best friend, interpretada por Marilyn Monroe.
Filmes salpicados de esta piedra
007 Los diamantes son eternos
Filme dirigido en 1971 por Guy Hamilton centra su atención en el robo de unos diamantes que empuja a James Bond, encarnado por el actor escocés Sean Connery, a darle batalla a uno de sus enemigos: Blofeld (Charles Gray), quien pretende usar esas piedras preciosas con fines negativos para la humanidad. Cinta nominada al Oscar en la categoría de Mejor Sonido en 1972.
Diamante de sangre
Este filme, protagonizado por Leonardo Di Caprio y Djimon Hounsou relata una historia de poder y corrupción alrededor de ciertos diamantes, muchos de los cuales han causado la muerte de inocentes. Cinta nominada, en 2007, en cinco categorías de los premios Oscar.
Cerdos y diamantes (Snatch)
Dirigida en el 2000 por Guy Ritchie y protagonizada por Brad Pitt y Benicio del Toro, entre otros, el filme de corte cómico y dramático mezcla historias de gangsters, boxeadores, mafias rusas, perros y granjas porcinas.
También conocida como el Cullinan, esta piedra fue descubierta a finales de 1905 en Sudáfrica. Pesa 530.20 quilates, forma parte de las joyas de la Corona Británica y es considerado el diamante más grande del mundo.
Fue encontrado en 1986 en la mina Premier, ubicada en Sudáfrica. El maestro tallador Gabi Tolkowsky, junto con un reducido y selecto equipo, tardó casi tres años en transformarlo en diamante. Pesa 273.85 quilates y sólo es inferior en tamaño al Gran estrella. Fue mostrado al público en 1991, en Londres.
Encontrado en el siglo XVIII en la India, tiene varias leyendas a su alrededor. La más difundida es aquella en la que un explorador francés lo robó de un
templo hindú y se lo vendió a un marino inglés. Éste a su vez lo vendió en Ámsterdam. Fue comprado por el conde ruso Grigori Orloff, amante de Catalina La Grande, a quien se lo regaló para reconquistarla. Actualmente esta piedra forma parte del tesoro ruso. Pesa 189.62 quilates.
Fue descubierto en 1701 por un esclavo indio cerca de Golconda. Pesaba en bruto 410 quilates. Uno de sus propietarios fue el primer ministro inglés William Pitt; después pasó al reino francés. Luis XV lo lució cuando asumió el trono. Después de la Revolución Francesa fue propiedad de Napoleón. Hoy se exhibe en el Museo del Louvre.
Su historia data desde 1304 y fue encontrado en India. Este diamante, cuyo nombre significa Montaña de luz, fue la causa de varias batallas sangrientas. Actualmente forma parte de las joyas de la Corona Británica y tiene un peso de 105.60 quilates.
Pesa 55 quilates y fue tallado en forma de pera. Su primer propietario fue Carlos El Intrépido, duque de Borgoña, quien lo perdió en una batalla en 1477. En el siglo XVI fue propiedad del embajador francés, en Turquía, llamado Sancy, quien lo prestó al rey Enrique III. Desapareció durante la Revolución Francesa. Desde 1976 está en el Louvre.
Del tamaño de un huevo y con forma de pera aplanada, pesaba, 70.20 quilates. En 1607 perteneció al príncipe persa Rahab. Le fue expropiado por la East India Company por una deuda. La piedra apareció 300 años después en manos del sultán de Turquía. Sirvió como pago del rescate de una princesa.
Las cuatro “C”
La gente que esté interesada en adquirir este tipo de minerales debe tomar en cuenta que todos los diamantes se califican tomando en cuenta cuatro cualidades que ayudan a conformar la totalidad de esta pieza mineral. Según lo estipulado por el Geomological Institute of America (GIA) todos los diamantes deben ser evaluados tomando en cuenta: color (color), pureza (clarity), corte (cut) y quilataje (carat). Por sus iniciales en inglés estas cuatro “C” son de vital importancia para definir qué plusvalía tendrá el diamante que la persona va a poseer.
Pureza
“La pureza se mide por el nivel de inclusiones (imperfección natural dentro de un diamante) que la piedra puede tener. Mientras menos sean las inclusiones, mayor pureza tiene el diamante y viceversa. Cabe destacar que la pureza no tiene nada que ver con el color del diamante.
tiene nada que ver con el color del diamante. Son cosas completamente diferentes”, explicó la titular de la marca que se distingue por el uso de diamantes dentro de sus piezas de joyería (ver tabla de color).
Quilataje
“Cuando se habla de metales, la palabra se escribe con K, cuando se trata de minerales como el diamante, se escribe con Q. Entonces el quilataje indica el peso del mineral (diamante). Se divide en puntos y para comprender mejor, 100 puntos reunidos es un diamante y equivale a un quilate. En nuestro mercado el quilataje mínimo de un diamante, por ejemplo de un anillo de compromiso, se centra en .18 quilates y podemos llegar a fabricar anillos de cuatro o cinco quilates. Una pieza de joyería, llámese pulsera, collar, aretes, se puede crear con varios diamantes llegando a reunir una cantidad alta de quilataje, si se suma el quilataje de cada diamante”, explicó Alma saénz.
Certificado
Funge como un tipo “acta de nacimiento” en la que se indica la constitución física de un diamante. Tamaño, color, porcentaje de puerza y quilataje son los puntos primordiales que se desglosan en dicho documento. Este certificado es de vital importancia para que el cliente sepa qué tipo de diamante adquirió.
Color
“Un diamante fino es incoloro y un diamante comercial es un poco amarillento. Lo que nosotros buscamos en un diamante fino, es la ausencia de color. Entre más incoloro es más raro y por ende más caro. Es más difícil encontrar en la naturaleza diamantes incoloros. Entre más saturación de amarillo, los diamantes son más fáciles de encontrar y por lo mismo son más baratos. Lo que nosotros buscamos es ausencia de color o saturación de color (diamantes llamados canarios) que de igual forma son difíciles de encontrar”, explicó Alma saénz. (Ver tabla de color)
Corte
“Por corte se debe entender cómo está facetado un diamante, es decir, que está cortado en proporciones ideales. El corte clásico redondo se llama corte brillante y quiere decir que tiene 57 ó 58 facetas alineadas en forma de cometas o triángulos. También existe el corte esmeralda, escalonados (en forma de rectángulo). Corte mixto, varias combinaciones en cortes. En el mercado hay una gran variedad de cortes. Sagars, por ejemplo, tiene uno patentado que se llama Lúcida, que es un corte mixto de forma octagonal. Los cortes los hace un especialista a mano y sirven para refractar el brillo de la luz. El corte no es lo mismo que la forma del diamante. La forma se centra en si un diamante es redondo, cuadrado, triangular, si está en forma de pera, de almendra o de corazón.”
¿Desde cuándo se empezó a hablar de los diamantes?
Se dice que fue a partir del tercer siglo antes de Cristo cuando se empezó a comercializar esta piedra en el continente europeo. Se cuenta que fue luego de los múltiples viajes de Alejandro Magno a Oriente, en que el mundo europeo tuvo conocimiento de esa joya que sedujo con su brillo. Los diamantes se empezaron a usar imprimiéndoles un sentido mágico al ser considerados como talismanes que otorgaban fuerza, coraje, valor, audacia, inteligencia y dotes de mando. Los guerreros lo usaban con la idea de que los haría invencibles.
¿Dónde se encuentran?
Existen cuatro zonas en las cuales se han encontrado grandes vetas de diamantes: India, Sudáfrica, Brasil y Venezuela. Llama la atención que el suelo de estas regiones no comparten las mismas características. En India, los diamantes se han encontrado en tierras areniscas (rocas sedimentarias), en Brasil y Venezuela, en rocas formadas por cuarzos y micas, así como en las arenas de los ríos; mientras que en Sudáfrica los diamantes son rescatados de entre las arenas cercanas a los ríos y en depresiones profundas del suelo.
Los diamantes y el amor
Los diamantes en los anillos de compromiso se manejaron como una gran muestra de amor desde el siglo XV. La tradición de entregar uno comenzó en 1477 con el archiduque Maximiliano de Austria y María de Burgundy. En ese tiempo, los diamantes eran utilizados como talismanes y adornos, que podían hacer resaltar el amor de un esposo hacia su pareja. Incluso se decía que las flechas que Cupido lanzaba a los enamorados tenían diamantes incrustados. En el siglo XIX también se usaron como medicamento. De hecho, existen registros de personas que murieron envenenadas por la ingesta excesiva de diamantes.
¿Y los costos?
Debido a la rareza de los diamantes y a que esta piedra preciosa es de difícil obtención, se requieren altas inversiones para extraerlos de lasvetas. A esto se le suma la nomenclatura que cada diamante puede tener tomando en cuenta la variedad de las cuatro “C”. Así que no es de extrañar que un buen diamante tenga un precio mínimo en el mercado de 80 mil pesos y pueda alcanzar cantidades que van de 600 mil hasta un millón 500 mil pesos.
Los diamantes son piezas muy deseadas no sólo por las mujeres, pero, ¿Por qué son tan valiosos?, ¿cuál es su origen?, ¿cómo distinguirlos de un cristal? Conoce las respuestas y, si ya tienes uno, valóralo
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