Mal comienzo de año para el comercio exterior que refleja la atonía general. Los descensos en las importaciones de materias primas, rompiendo la tendencia del año pasado y la irregular evolución de los productos acabados no dejan de ser la expresión de una situación complicada para el Sector. El alto precio de los metales preciosos y aun mas la sensación que transmite, está provocando una retracción del consumo que se extiende ya a toda la cadena comercial y productiva. No obstante, y por el mismo motivo, la exportación registró una ligera mejoría gracias al crecimiento de la joyería en oro, por razón del precio, así como los semielaborados de los metales preciosos, y otras partidas menores.
El crecimiento de las importaciones en diciembre, y las expectativas de enfriamiento para este año se aliaron para provocar un descenso de las compras al exterior en el primer mes del año. Especialmente importantes fueron las caídas en los apartados de gemas. De hecho, el desplome de las perlas es uno de los más espectaculares, casi un 43%, con poco más de medio millón de euros frente a casi un millón el mismo mes del año pasado. Las exportaciones, generalmente devoluciones, sin embargo, también cayeron en parecida proporción.
Las piedras preciosas han sufrido también el mismo efecto y así los diamantes, que fueron los de mejor comportamiento, registraron estancamiento, con un mínimo descenso del 0,8% y 5,7 millones de euros. Puede ser coyuntural, e incluso simplemente deberse al abaratamiento por causa de la fortaleza del euro con el dólar, por lo que habrá que esperar nuevos datos para extraer más conclusiones. Las piedras de color, concretamente rubí, zafiro y esmeralda, en cambio sufrieron tambiém una caída considerable, cercana al 43% perdiendo el nivel de los 100.000 euros, cuando el año pasado casi alcanzaban los 150.000. Sin embargo, el resto de piedras preciosas se recuperó y registró un fuerte ascenso del 69% hasta rozar los 410.000 euros. Todavía se registra aumento en las piedras preciosas en bruto, debido probablemente a la entrada de piezas importantes de piedra ornamental con objeto más escultórico que joyero.
En cuanto los metales como materia prima, continuó destacando la caída de importaciones y exportaciones de oro, pues los mercados siguen retraídos por causa de los altos precios. En este caso, las importaciones del metal amarillo cayeron en casi un 58% quedando limitadas a 17 millones de euros, frente a los 41,5 de enero de 2007, mientras que las exportaciones lo hicieron en un 35% limitándose a 2,6 millones frente a los 3,5 del año pasado.
Las piedras preciosas han sufrido también el mismo efecto y así los diamantes, que fueron los de mejor comportamiento, registraron estancamiento, con un mínimo descenso del 0,8% y 5,7 millones de euros. Puede ser coyuntural, e incluso simplemente deberse al abaratamiento por causa de la fortaleza del euro con el dólar, por lo que habrá que esperar nuevos datos para extraer más conclusiones. Las piedras de color, concretamente rubí, zafiro y esmeralda, en cambio sufrieron tambiém una caída considerable, cercana al 43% perdiendo el nivel de los 100.000 euros, cuando el año pasado casi alcanzaban los 150.000. Sin embargo, el resto de piedras preciosas se recuperó y registró un fuerte ascenso del 69% hasta rozar los 410.000 euros. Todavía se registra aumento en las piedras preciosas en bruto, debido probablemente a la entrada de piezas importantes de piedra ornamental con objeto más escultórico que joyero.
En cuanto los metales como materia prima, continuó destacando la caída de importaciones y exportaciones de oro, pues los mercados siguen retraídos por causa de los altos precios. En este caso, las importaciones del metal amarillo cayeron en casi un 58% quedando limitadas a 17 millones de euros, frente a los 41,5 de enero de 2007, mientras que las exportaciones lo hicieron en un 35% limitándose a 2,6 millones frente a los 3,5 del año pasado.




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