ESHU NO LLEGA AL MUNDO PARA SER UN ELEMENTO DE DISCORDIA
Eshu llega al mundo para ordenarlo, para situar cada cosa en su lugar y espacio temporal específico por medio de la movilización de cada átomo de energía.
Claro está que estos movimientos se realizan también en medio de la fricción de los elementos, pero hay que recordar que no solo controla la energia que acciona la máquina sino también el botón que la para.
Entonces, ataque y defensa no son sino dos caras de una misma moneda, y un ataque sin motivo real como todo absolutamente en la vida provocará un efecto reactivo imprevisible.
Por tanto, Eshu es un gran conciliador, ya que, dueño de los límites, guardián de ellos, debe saber obviamente controlar la energía para no despedirla.
El mal es un arma de doble filo por lo tanto hay que saber lo que se hace.
Eshu pone trabas en el camino pero las pone para encaminarte en la direccion que debes llevar todo lo que pasa tiene un significado y un porque.
El mal es una pelota que bota de un lado para otro tu me tiras yo te tiro ati y es una rueda que nunca acaba asta que aprendes que es mejor pedir luz para tus enemigos.
Wande abinbola dice en su libro ifa recompondra nuestro mundo roto:
La vida en la tierra es tan importante como la vida después de ésta.
Cada religión representa un estilo de vida.
La religión Òrìsà, trata de que cada ser humano lleve una relación armónica con sus congéneres y el resto de la creación, que lleven una vida de satisfacción y felicidad.
Uno de los puntos importantes de la religión, es que no parte de la arrogancia del ser humano.
En algunas religiones se piensa que la naturaleza y en general el resto de la creación, fueron creadas para su propia satisfacción y explotación.
Aquí coexistimos al mismo nivel unos y otros.
E incluso hay aspectos de la creación que se encuentran a niveles más altos que los humanos, entonces, debemos saludarlos, hacer caravanas, obedecerlos.
No es una religión basada en el materialismo.
No obstante, según Ifá, existen tres cosas que los humanos desean en la vida.
Ire méta làwa n wá
Àwá n wówó
Àwá n wómo
Àwá n wá àtubòtán ayé.
Buscamos tres bendiciones,
Buscamos la bendición del dinero,
Buscamos hijos,
Buscamos morir en paz.
La bendición de cosas materiales, es la menos importante de las tres.
Le siguen los hijos y la más importante es una larga vida o tener buena salud y morir en buenas condiciones. Estos son los tres objetivos de la vida en la tierra.
Cuando alguien muere, existe la necesidad de saber que esa persona estará feliz después de su muerte.
No existe el infierno como en el Cristianismo o el Islam.
Pero si existe el concepto del juicio y castigo.
Ifá dice:
E mo sìkà láyé o o ò
Nítorí òrun.
E mó sìkà láyé,
Nítorí òrun.
Bé e de bodè é ó rojó.
No hagas nada malo en la tierra.
Ya que irás al cielo.
Cuando llegues a la puerta (entre el cielo y la tierra)
Tendrás que contestar.
Es en la puerta entre el cielo y la tierra que el juicio toma lugar en nuestro caso.
Esa puerta está custodiada, no por un hombre, sino por Àgbò Mòmò Mòmò, es la puerta entre el cielo y la tierra.
Un verso de Ifá dice,
Ajá níí gba bodè ní ìpóró,
Agbò níí gba bodèe Mòmò,
Ewúré níí gba bodeè bóki bòki.
El perro es el guardián de la puerta de Ìpóró,
Àgbò, el carnero, es el guardián de la puerta de Mòmò.
Ewúré, la cabra, es la guardián de la puerta de aquellos que no pueden mantener la boca cerrada!
Cuando uno llegue a la puerta entre el cielo y la tierra, será juzgado y castigado por lo que se haya hecho.
Si se hizo el bien, entonces será recompensado y podrá regresar a la tierra como progenitor.
Aquellos que no obraron bien, no volverán, y transitarán lentamente por lo que llamamos Òrun àpáàdì, que es lo más cercano al infierno Católico.










