La diosa de los pantanos “
Cuba
Su culto ha sido considerado de diferente forma por los descendientes de los arará y de los yoruba.
El culto de origen arará la considera madre de Babalú Ayé e, incluso, hasta uno de sus caminos. En ese culto es una deidad misteriosa y terrible que vive, en forma de majá, en ríos, manantiales y cañas bravas. En algunos lugares se le invoca en ojos de agua, lagunas, pocetas y desembocaduras de ríos; aunque en los sábados santos se le puede llamar inclusive en los pozos.
Según algunos Naná es madre de las aguas dulces; pero también lo es de las aguas fangosas de los pantanos.
Babalú Ayé y Naná parecen proceder del tronco ewe- ashanti; sus cabildos fueron establecidos por los mina, fon y arará.
El culto de origen yoruba la considera Madre de Dios y abuela de todos los Obatalás; se le representa por un triángulo isósceles que se cubre con yeso y humo de tabaco y, al igual que Obatalá, puede ser hembra y macho. Al bajar a la Tierra tiembla y babea; su poder es inmenso.
Entre sus atributos se encuentran un estómago de metal y un cuchillo de caña brava. Su collar es de perlas rojas, blancas y azules. Su receptáculo es una tinaja con 7 otá con huecos, un majá y una mano de caracoles.
Le pertenece Iroko (la ceiba) que es su casa y trabaja con el majá en un círculo.










