ARROZ : Corresponde a: Obatalá
El “Kamanakú”, es un apetitoso manjar de arroz molido. Se remoja el arroz y cuando los granos están hinchados, se pelan, se ciernen y se reducen a polvo. Se bate en un caldero y se cocina a fuego lento. Con leche se le ofrenda a Obatalá. El agua en que se lava el arroz mata la brujería. Se emplea para “limpiar” los quicios de las puertas donde ésta haya sido lanzada. A la semana siguiente de un “levantamiento del plato” (ceremonia que se realiza al año de ocurrida la muerte de un “olosha”), después de una noche de vela, en que se tocan los batás exclusivamente para el muerto, los que toman parte en este rito, asistirán a las honras fúnebres que deben celebrarse en la iglesia. Al regreso de la misa, se cocina el arroz sin sal, y con la carne que haya sobrado del cochino que se le sacrifica al difunto en esta ocasión, se riega por toda la casa. El arroz blanco con guengueré es una ofrenda tradicional para Oyá










