Publicado el 09/10/2008
Por santeria
Ochún Kayodé : como Yeyé Moró, se pasa la vida rumbeando, y es muy alegre y servicial. Miwá, observa la misma conducta ya que es “ligera de cascos”. En Oyó, el orishá changó la tuvo como esposa, y era muy respetada y querida. Sus riquezas eran incomparables, y a través de ellas, engalanó a su esposo para que le enseñase el arte adivinatorio de Até. Se la funda en un otá de río bien pulido, redondo, de colores marrones en degradé. Sus caracoles son también marrón oscuro, y lleva una llave de oro que le obsequió Elegguá, con las que abre las puertas de la felicidad, de los corazones de la gente, pues todos la quieren.