Ochún Aña : es la Oxúm de los tambores. En el batá, se suelen cruzar los seconde ( segundo tambor de la orquesta ) en nombre de Aña. Se nota su buen asentamiento, cuando ella baila frente a éste, pues es su predilecto y muy rítmico de por cierto, entonces aceptó el tambor. La dupla Alafi - Aña, es muy común entre los cuerpos de rada ( tamboreros ) de las Reglas cubanas.
Ochún Yumú ( Bumí ) : teje mallas, redes y cestos para los pescadores. Vieja y sorda, también fabrica jarros de barro. Muy severa, esta vinculada con Oggún. Habitualmente a ella se la considera su mujer. Es la más rica de todas, y “no le gustan las fiestas”. Su fundamento tiene la forma de un pez, es de cerámica blanca, y su otá presenta características de una piedra de río plana, con forma de corazón, de color amarillo azufrado, porosa. Lleva anzuelos, remos, redes, mucho oro, y cosas de la kalunga ( cementerio ). Yumú está asociada a los muertos, sale del río y maneja la pica y el azadón en Izokú ( también llamados así a los cementerios ). Trae a sus hijos la prosperidad comercial en todo lo que emprendan. Se mece en una mecedora, una comadrita, en el fondo del río.
Ochún Sekesé : es sumamente seria. Se la asienta con un muñeco de madera, que tenga los pechos muy abultados, pues “tiene bastante alimento para darle de mamar a su hijo”. Algunos pueblos de África, como ser Takuá, lucumí e Ijebu, suelen ponerle un niño entre los brazos. Es fiel mujer de Xangó, y a éste orishá se le atribuye ese hijo, el Xangó Ibeji.
akuaro ( Ibú ) ochún : vive entre el mar y el río, por tanto, es de agua salada o dulce. Es la que prepara los amarres sentimentales a través de filtros para el amor. Se le suele llevar hasta su jurisdicción ofrendas, ochinchín, con mucha miel, bastante oro y perfumes, y una botella de sidra dulce. Antes de llegar al lugar, hay que hacerle ebbó a Yemayá, su madre adoptiva quién la recogió en su desesperada huida. Akuara, para muchos lucumí, es uno de los pasajes más viejos de Ochún, que viene de Dajomi. Nada se escapa a sus ataduras…
Ochún Fumiké : está relacionada con Obatalá. Le concede hijos a las mujeres estériles y quiere mucho a los niños. Cuando una mujer no puede quedar embarazada, se le hace un omiero con yerbas del monte de Ochún ; luego se la impregna con miel. Una vez que la señora quedó en cinta, para mantenerlo ( pues también se puede ser propensa a perderlo ), se ata un cordón amarillo alrededor del vientre de la embarazada, flojo, para que la pancita siga creciendo y la criatura no se “desprenda”. A Fumiké se la fundamenta en una sopera blanca de cerámica, pues es el atributo que le concedió Obatalá, para dar vida y nacimiento a nuevas personas en la tierra.
Ololodí ( Olodí ) : como Yumu vive en los fondos de los ríos. Borda y teje sumida en el agua, con sus peces, una estrella y la media luna. Es muy sirena. También es media sorda, y tarda en responder a su invocación. Muy casera, Señora de respeto. Sólo se ocupa de asuntos verdaderamente serios. Es menester agitar con fuerza un agogó o campanilla, que antes era de cobre y hoy es de plata, o llamarla como a Atití, con una trompeta en forma de cuerno del mismo metal. No baila.
Ochún Funké : es sabia, y tiene grandes conocimientos sobre la magia. Junto a Xangó, su marido - una de las mejores afinidades de estos orishas -, aprendió los secretos de la hechicería y la adivinación. Su padrino es Orulá. Viene de tierra
TakuáEdé ( Pandá ) : es elegante, gran señora, le gusta la música, concurre a las fiestas, pero es juiciosa y fiel mujer de Xangó y de su hogar. Terriblemente celosa, sus ojos irradian odio y bravura cuando otra orisha intenta reconquistar al “galán”. Se la funda en una fuente o sopera de cerámica blanca, con un muñeco de madera, que tenga los ojos grandes enmarcados por dos caracolas abiertas o güiro.
Edé ( Pandá ) : es elegante, gran señora, le gusta la música, concurre a las fiestas, pero es juiciosa y fiel mujer de Xangó y de su hogar. Terriblemente celosa, sus ojos irradian odio y bravura cuando otra orisha intenta reconquistar al “galán”. Se la funda en una fuente o sopera de cerámica blanca, con un muñeco de madera, que tenga los ojos grandes enmarcados por dos caracolas abiertas o güiro.
Ochún Niwé ( Migwé ) : vive entre los juncos del río. Está muy asociada con Naná Burukú, y ambas entretejen cestos y canastos para los pescadores. Se la simboliza en una imagen de madera, muy oscura, pues su cuerpo siempre está impregnado de barro, y lleva los mismos atributos que su amiga Naná.










