patakí
Olofi (Dios) que había visto a Obbi (el coco) como un personaje justo, lo había situado en lo más alto de la palmera y puso su cuerpo y su alma todo de blanco, también puso a Eleguá al servicio de Obbi. Un día Obbi quiso celebrar una fiesta y encomendó a Eleguá que invitara a los amigos, pero este ya había visto la vanidad y el orgullo de Obbi por lo cual convidó a los mendigos del pueblo. Cuando Obbi vió su casa llena de gente sucia, los abochornó y les pidió que se marcharan.
Pasado algún tiempo Olofi le pidió a Eleguá que fuera a casa de Obbi y Eleguá se negó contándole lo sucedido. Olofi para comprobar las palabras de Eleguá se disfrazó de limosnero y se fue a visitar a Obbi. Cuando aquel vio al sucio limosnero dijo: -¿Usted no podía vestirse mejor antes de venir acá?. ¿No ve que su traje puede manchar lo blanco del mío?. Entonces Olofi se transformó al natural y le dijo a Obbi: Tú eras el más limpio que yo había creado, por eso tu cuerpo y tu alma son blancos y con esto solo consigo que te llenes de vanidad. Como castigo mientras exista este mundo, seguirás siendo blanco por dentro pero negro por fuera y andarás siempre rodando por el suelo.
Cuando sale este patakín en alguna consulta se aconseja no despreciar a nadie.










